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Acerca de carbayon1970

Nacido en 1970, amante de la vida y de todas las alternativas que esta nos da, positivo por naturaleza y revoltoso desde que me parieron. Dicen que en esta vida estamos de prestado, así que sea realizando un viaje exótico o cenando en un chigre con los amigos lo importante es siempre disfrutar y sonreír, es gratis!!!!! Tengo muchas aficiones y entre ellas esta la cocina y el buen comer aunque también me pierden las colecciones, se puede decir que soy un coleccionista de colecciones aunque en realidad se que padezco del Síndrome de Diogenes y nadie se atreve a decírmelo. Se habla de que una de las tres cosas que hay que hacer en la vida es escribir un libro, y ya que nos movemos en el entorno 2.0 que mejor manera que publicar un blog, quien sabe si en un futuro lo editaré en papel pero de momento nos vemos en las redes.

Red Velvet


Tarta Red Velvet

Con  Halloween empieza un estado febril por todo lo de manufactura y origen yankee, en el que dentro de unos años ya me veo comiendo un pavo de 18 kgs con su stuffing y su gravy, celebrando el día de Acción de Gracias.

Esto no hay quien lo pare y lo más razonable es que sonara la burlesca y crítica canción de Renato Carosone, We No Speak Americano. Tanta película y serie, unida a esa fiebre consumista y la planificación de grandes empresas por vender más, nos deja Black Fridays y Santa Claus agitando sus campanas.

Vale que somos españoles y nos va la fiesta, pero no me imagino un pueblo de Nebraska haciendo un amaguestu de castañas, una familia de Colorado haciendo queimadas u otros en Delaware yendo a la Fiesta del Pulpo.

Huesos de santo, panellets, paparajotes, casadielles son postres autóctonos que se deberían promover más o acabarán siendo meras referencias históricas de vetustos libros de repostería.

Ahora voy yo y os enchufo la tarta de terciopelo rojo, que para más inri usamos su nombre en inglés. Cuando se lo conté a mi madre no sabía de lo que le hablaba, si mamá, esa tarta roja, ah! que la haces con frutos rojos. Déjalo.

Tarta Red Velvet

Tanta fascinación por el rojo y muchos desconocen la auténtica historia tras esta tarta. No siempre ha tenido esa intensidad de rojo, en su origen tenía un color rojo amarronado proveniente de la remolacha. Ante el racionamiento de productos durante la Segunda Guerra Mundial, los reposteros cocían remolacha para dar color y hacer más atractivas sus pobres elaboraciones, este es su origen.

No he visto ninguna receta en la que emplearan remolacha y en su lugar he encontrado una excelsa competitividad por ver quien la hace lo más roja posible. Mi poco interés y sabiduría repostera ha dejado un color aceptable pero no el buscado, se ve que los dos botecitos de colorante rojo Vaihné no son el colorante apropiado.

Digamos que le he puesto a mi super deportivo de 300.000€ gasolina de 95 octanos cuando debería haberle puesto una pasta colorante Wilton o Sugarflair, el formula uno de los reposteros coloridos.

Tarta Red Velvet

Lleno mi casa de estúpidas colecciones pero en la cocina soy muy cicatero, el espacio es oro y no se puede tener de todo. Comprarme una Kitchen Aid o algo parecido para cuatro veces que hago postres no pasa por mi cabeza y así está ahora mismo mi brazo derecho, mover tanta masa con una simple varilla de alambre te deja exhausto, pero también me lo ahorro en gimnasio.

Si lo hago con un robot entonces que fotos del proceso os pongo, mejor ver el paso a paso tradicional. Cuanto más harina, azúcar, huevos…etc la resistencia que ofrece es muy fuerte y la alegría se torna en sufrimiento.

Tarta Red Velvet

Lo que más me gusta de la repostería no es comerla, la pruebo moderadamente y el resto lo regalo, es el olor con el que se impregna toda la casa, le da mucha calidez y encima mitiga los malos humos del tabaco.

La comida está claro que entra por los ojos y ahí radica el éxito de los que somos foodiegramers, un buen ángulo y algo tan feo como un rape fresco puede hacer babear a cientos de seguidores porque ya les estás transportando a sabores conocidos.

La repostería se lleva la palma y cagarla es muy fácil. Ayer mismo en MasterChef Celebrity, la tarta Mozart de Ona Carbonell fue un claro delantal negro, pese a buen sabor que elogiaban los jueces.

Tarta Red Velvet

En conclusión, mi red velvet tiene una presencia aceptable, muy mejorable, pero de sabor ha sido un rotundo éxito que al fin y al cabo es lo que más me importa.

Ingredientes:

tarta red velvet

Para el bizcocho: 300grs de harina de repostería, 320grs de azúcar blanquilla, 250ml  de leche entera, 120ml aceite de oliva 0,4º, 2 huevos, 2cdas de polvo de cacao sin azúcar, 3cdtas de esencia de vainilla, 2cdtas de zumo de limón, 2cdtas de vinagre blanco, 1cdta de bicarbonato de soda, 1cdta de levadura en polvo, 14grs de pasta colorante Wilton.

Para el relleno y decoración: 250grs de queso crema, 250grs de mantequilla sin sal a temperatura ambiente, 600grs de azúcar glas.

Lo primero que haremos será exprimir un limón y añadírselo a la leche para cortarla, es lo que veréis en algún sitio como buttermilk o suero de leche. Engrasamos con mantequilla un par de moldes de 20cms y enharinamos, reservamos.

Tarta Red Velvet

En un bowl grande mezclamos los huevos, el azúcar y el aceite de oliva suave, batimos enérgicamente hasta obtener una mezcla cremosa. Añadimos el cacao tamizándolo y mezclamos, ayudamos con un poco del buttermilk, removemos bien y poco a poco añadimos la harina tamizada y la levadura. Cuando todo este integrado le ponemos el resto del suero de leche.

Tarta Red Velvet

Mezclamos el bicarbonato con el vinagre y cuando termine su efervescencia lo añadimos al bowl, a continuación la esencia de vainilla y el colorante, mezclamos muy bien y repartimos a partes iguales entre los dos moldes que irán al horno que previamente habremos precalentado a 180º. En 25-30 minutos los bizcochos estarán listos, comprobamos introduciendo un palillo que ha de salir limpio. Dejamos reposar hasta su enfriado total en una rejilla.

Tarta Red Velvet

Si tenéis una lira sería lo adecuado pero con un poco de pulso y un cuchillo jamonero yo me las arreglé para quitarle la tapa picuda e igualarlos. Cansado de tanto batir, para el relleno utilicé la Thermomix, verter todos los ingredientes y mezclar. No conviene excederse mezclando porque pierde consistencia al echarla, podéis regularlo enfriando un poco en la nevera.

Ponemos encima de uno de los bizcochos gran cantidad de relleno, posamos encima el otro bizcocho con la base hacia arriba para que esté plano, presionamos un poco y hacemos toda la cobertura exterior ayudados de una espátula. Para la decoración final utilicé las tapas que había cortado y las pase por el tamiz creando una ligera lluvia de bizcocho rojo.

Tarta Red Velvet

Si sois habilidosos con la manga pastelera podéis decorarla haciendo cualquier tipo de filigrana o añadiendo algún fruto rojo, aquí irá en gustos y preferencias. Espero que la disfrutéis.

Tarta Red Velvet

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4 Estaciones


4 Estaciones

4 Estaciones – C/ Juan Relinque, 3 – Vejer de la Frontera (Cádiz)  Tlf: 640 626 908

Tras el buen sabor de boca que nos había dejado Arohaz en el verano de 2017, en el que además averiguamos que meses antes el vejeriego Alberto Reyes había abierto nuevo restaurante en su Vejer de la Frontera natal, la consigna estaba clara, ir a visitarlo al siguiente verano.

El mes de agosto, en esta zona de Cadiz y como me imagino en todas las costas españolas, planificar nuestros planes gastronómicos se hace vital si no deseamos quedarnos sin comer en los lugares más concurridos.

Fueron varios días sin respuesta los que estuve llamando, algo muy extraño que para alguien tan pertinaz pudiese dejarle conforme. Con las mismas, llamé a Arohaz y averigüe que habían tenido problemas con la línea telefónica y finalmente pude reservar.

Vejer es un hervidero de gente pese a ser un pueblo de interior, aunque con la línea costera muy cercana. Es tan bonito, que pasear por cualquiera de sus calles nos traslada a otras épocas pensando en un pasado romano o árabe.

Su hostelería, consciente del potencial, alberga numerosos y coquetos locales que en fechas estivales llegan a resultar insuficientes. Pero el año no es sólo veraneo, y en esa idea se dio forma al 4 Estaciones, un restaurante abierto todo el año con un enfoque en la estacionalidad del producto y esos giros de fusión árabe, asiática y sudamericana.

4 Estaciones

Ocupando el local que en su día fuera Valvatida, en menos de año y medio han conseguido colocarse en cuarta posición de un listado como el de Tripadvisor. En el se recogen 106 locales que para una población de casi 13.000 habitantes parecen muchos pero que como os expliqué, se quedan cortos en alguna época del año.

La experiencia acumulada en otros negocios y concretamente con Arohaz, del que la Guía Michelín considera como Bib Gourmand, no me esperaba otra cosa que una buena gestión y una excelente comida en una de las privilegiadas esquinas de Vejer.

El restaurante es pequeño pero muy cuqui, aunque cuenta con el apoyo de sus mesas en terraza, las más llamativas las emplazadas en la empinada calle Costanilla del Nazareno. Con las cálidas noches hubiese sido un privilegio extra poder cenar al aire libre pero ya me doy con un canto en los dientes por haber conseguido hueco en el interior cuando casi lo daba por perdido.

Estando en Vejer se hace imposible no volver a probar su cerveza ecológica Besaro, nombre con el que se la conocía en la época prerromana. La pale ale La Janda ya era una vieja conocida y en esta ocasión pude probar La Especial y la Red Sun, ambas excelentes.

Besaro La Especial

Besaron Red Sun

Acompañados de nuestros amigos María y Alfredo que venía con muchas ganas de atún rojo salvaje de almadraba dimos cuenta de todas las elaboraciones disponibles en carta y fuera de ella.

He de pediros disculpas por unas fotos muy mediocres y por olvidarme del fuera de carta que nos ofrecieron como sugerencia. Por las fotos me parece una especie de tiradito o sashimi de ventresca con una salsa que bien podría ser de ají o mango, tantos platos en mi vida hacen que si no apunto me pueda olvidar.

Seguimos con unas tortillitas asiáticas de verdura con camarones cabayaki, su versión de las clásicas tortillitas de camarones.

tortillita de camarones

tortillita de camarones

A continuación el tartar de atún sobre coca crujiente, algas y mayonesa de lima.

tartar de atun

tartar de atun

Misma línea de pescado crudo y marinado con el atún picante con rollito thailandés.

atun picante

atun picante

Buscamos el atún con algo de temperatura y elegimos el marcado en teriyaki y verduritas estilo thai.

tataki teriyaki de atun

tataki teriyaki de atun

Algo más tradicional como unas albóndigas de atún con su sofrito campero, le dan un giro añadiendo curry verde a la elaboración.

albondigas de atun

albondigas de atun

Para finalizar y romper el esquema del atún, nos inclinamos por un risotto de butifarra de Vejer y manzana ácida.

risotto de butifarra

risotto de butifarra

Tal y como esperaba, toda la experiencia en 4 Estaciones merece mucho la pena y sin duda con valoraciones de Tripadvisor o no, os recomiendo su visita.

El postre no tuvo cabida, mejor darse un paseo, sentarse en una terraza, tomar un helado y después un gin tonic contemplando el cielo estrellado.

Salmón Curado


salmón curado

¿Salmón curado o marinado?, nada tiene que ver el uno con el otro, aunque ambos estén deliciosos. Se suelen cometer errores de enunciación, pero lo que es peor, se trata de dos técnicas culinarias diametralmente opuestas.

Curar: Someter una cosa como la carne o el pescado a la acción de algo como la sal, el frío o el humo, para que pierda la humedad y se conserve por mucho tiempo.

Marinar: Conservar en crudo un alimento, especialmente un pescado, con adobo, para que se ablande y adquiera la sazón y el aroma deseados.

Está claro que con la primera técnica trataremos de extraer humedad y en la segunda, donde solemos emplear líquidos, estamos haciendo lo contrario, aunque en ambas buscamos una transferencia o impregnación profunda de aromáticos.

salmon curado

La sal, más allá de sus propiedades gustativas potenciadoras de sabor, en la antigüedad llegó a convertirse en moneda de cambio por ser básica en la conservación de alimentos. Hoy en dia, con los sistemas de refrigeración, esta función quizás haya quedado algo obsoleta, pero aún mantiene cierta vigencia porque en ciertas elaboraciones el producto base obtiene matices y sabores muy distintos.

Carnes o pescados, gracias la sal obtenemos maravillas como el jamón o el salmón, un producto que en fresco difiere bastante. Si además los sometemos a otra técnica de conservación como el ahumado, hablamos de gloria bendita.

Los alimentos se descomponen cuando penetran en ellos unos microbios o bacterias que los destruyen. Pero si esos alimentos se salan bien, la sal extraerá el agua de sus células, pues la atrae osmóticamente, y eso impedirá que los microorganismos puedan vivir.

salmón curado

En los procesos de curación caseros leeréis muchas recetas en las que se aplica el 50% de sal y otro 50% de azúcar, con unos tiempos que oscilarán entre las 24, 48 y 72 horas. Pero si pensamos en el poder deshidratante de la sal, aumentar el porcentaje en sal nos acortará esos plazos.

Todo depende del nivel de curación que deseemos obtener y en esta receta, mis porcentajes se equilibran con un 66% de sal y 33% de azúcar, o lo que es lo mismo, 1kg de sal por 300grs de azúcar para un tiempo de 12 horas.

En estas mismas proporciones estoy haciendo una prueba de larga curación en la que al menos aguantaré 15 días. Ya os comentaré los resultados editando el post.

Y por qué me ha dado por curar salmón. Sencillamente, porque para el cumpleaños de mi novia hice una cena multitudinaria y las cantidades se convierten en industriales. Una simple ensaladilla rusa, cuando utilizas 3 kgs de patata, 2 kgs de langostinos, 1,5 kgs de mahonesa….se convierte en épico para alguien que cocina en su casa por amor al arte.

En el caso del salmón, quise preparar unos vasitos con un mix de tomates cherry, guacamole casero, canónigos y salmón. Siendo tantos, lo más práctico era poder sacar unos dados del lomo y comprar un salmón entero me pareció la mejor opción.

salmon curado

Un bicharraco de 4,5kgs, que era de los más pequeños que tenían en mi pescadería del Alimerka, se convertiría en el donante perfecto para esta y varias recetas que seguro irán saliendo. Pedí que me sacaran los dos lomos y obviamente la cabeza y espina los guardamos en el congelador, desecharlos sería un crimen.

Ante el superlativo tamaño, comprobando el tamaño de mis bandejas tuve que recortar la parte de la cola para que me entrara con holgura. Una pieza fue para el congelador y la otra es con la que estoy haciendo la prueba de larga curación.

Lo primero que haremos es quitar las espinas con una pinza, tirando hacia la zona de la cabeza, salen muy fácil y no son tantas. En imprescindible que mantenga la piel.

Salmón curado

Curar sólo con sal y azúcar sería muy descafeinado por ello se suelen añadir especias y hierbas aromáticas. Cabe casi de todo pero debéis buscar un hilo conductor, no se trata de echar cosas al tun tun. En mi caso busqué el frescor con toques cítricos que nos transportasen a Asia, así, tomillo limonero, pimienta de Jamaica, esencia de jengibre y cardamomo, ralladura de lima y la siempre acertada pareja del salmón, el eneldo, conformarían mi mezcla de aromáticos.

En un bowl grande puse 4kgs de sal gorda marina y 1,2kgs de azúcar blanquilla, picamos el tomillo, rallamos la lima, machacamos la pimienta (nada tiene que ver con la negra, esta es muy aromática y no pica, por ello no la dejé en bolitas), el eneldo picado que utilicé tuvo que se ser seco, no encontré fresco, por ello utilicé más cantidad, y las esencias concentradas que facilitan la labor. Mezclamos muy bien.

Salmón curado

En las fuentes colocamos una cama gruesa de nuestra mezcla, ponemos el salmón y cubrimos en su totalidad presionando para que no quede ningún hueco sin cubrir. Tapamos con papel film y refrigeramos el tiempo deseado, en este caso unas 12 horas.

Retiramos la sal y lavamos bien con agua fría. Con un buen cuchillo, yo utilicé uno jamonero, retiramos la piel con cuidado. En la primera pieza fui haciendo incisiones, con la segunda, un par de cortes y tirando de la piel con calma, salió entera.

Pincelado con un poco de buen aceite de oliva virgen extra ya estaría listo para consumir, loncheado sobre una tosta ya resulta un manjar pero para mis trifásicos decidí ir un poco más lejos.

Salmón curado

Cortamos en dados y si tenéis un ahumador resulta muy sencillo. Yo lo ahumé con roble tapando el tupper con film e introduciendo la cánula, el sabor que le aporta el ahumado lo convierte en superlativo.

Que fácil lo pintas Juan, pero yo no tengo todos esos gadgets que manejas. Tranquilos, que antes de tener mi Aladdin ahumaba con menos sofisticación. En una cacerola poneis las virutas de madera o unas ramitas de romero, o tomillo…encima colocáis una rejilla (yo utilizaba la que venía en mi microondas para la función grill), quemamos y tapamos la cacerola, el resultado es perfecto y os diré que más limpio, porque limpiar mi ahumador de las resinas, me lleva un buen rato tener que desmontar filtros.

salmón curado

Se aproximan las navidades y esta es una buena receta para quedar como reyes y reinas, en casa os lo agradecerán y recibiréis efusivas felicitaciones.

Casa Edelmiro


Casa Edelmiro

Casa Edelmiro – Lg Xugal, 7 (Las Regueras)  Tlf: 985 799 011

El origen y concepto de este negocio familiar comenzó allá por 1890 como bar-tienda, un modelo repartido por toda la provincia con multitud de ejemplos. Una época donde esos pequeños bares servían de lugar de reunión y a la vez abastecían a los vecinos desde unas madreñas a una ristra de chorizos.

Habitualmente, aquellos que han perdurado tantos años suelen ser casonas familiares que han transmitido el negocio a las generaciones más jóvenes. Con el paso de los años, muchos de ellos acabaron convirtiéndose en merenderos y posteriormente con la bonanza del país, en restaurantes de comida tradicional.

La gente pasó de llevar sus tortillas, empanadas, filetes empanados a esos merenderos, donde sólo proporcionaban la bebida y si acaso unas patatas fritas, aceitunas y cacahuetes a tener capacidad económica para permitirse el lujo de comer fuera los fines de semana.

Conozco Casa Edelmiro desde toda la vida, mi familia solía alternarlo con Casa Concha en el Alto del Escamplero, cuando no buscaban grandes desplazamientos fuera de la ciudad. Comerse una bolsa de patatas Risi o Pumarin, beber un Kas de limón de aquella botella lechosa o una Mirinda,  jugar con toboganes y columpios amarrados a los árboles, lanzar castañas o corchos de sidra, era todo lo que necesitábamos los niños para estar sanos y ser felices. Que triste y nostálgico me siento cuando veo a los niños zombie de hoy en día.

Casa Edelmiro

Casi 130, son muchos años para seguir en esto de la hostelería y sin duda indica que las cosas de han hecho bien, tanto en el traspaso generacional como en el de mantener unos estándares de calidad reconocidos por todo el mundo que hacen que cualquier fin de semana sea difícil encontrar mesa a pesar de sus amplísimas instalaciones.

A un paso de Oviedo podemos acceder desde Posada de Llanera o ir por El Escamplero, cualquiera de las rutas elegidas nos muestra lo privilegiados que somos por tener toda esta naturaleza al alcance de diez minutos en coche.

Un estupendo parking asfaltado, una gran zona de prado cuidado con columpios y porterías, espaciosa terraza y un par de comedores conforman unas instalaciones inmejorables.

Y que nos dan de comer en Casa Edelmiro, pues la verdad, tienen de todo en una variada carta de cocina tradicional aunque sin duda los top seller son los menús que incluso cuentan con una opción para veganos.

Salvo que tengamos algún capricho especial, los menús son tan variados y abundantes que en un 99% de los casos acabaremos eligiendo uno. Seis primeros, seis segundos y varios postres caseros a elegir, además de bebida, por 22€ el fin de semana no merece la pena cocinar cuando alguien te lo pone tan fácil.

En esta ocasión la elección de los 7 comensales dejó como descartes de primero: arroz blanco con chipirones en tinta y un salteado de alcachofas con crujiente de ibérico, ajetes y tiras de chipiron; de segundo las carrilleras de cerdo ibérico.

Vamos con los platos elegidos de primero: ensalada de canónigos y mozarella, fabada y pote asturiano, sopa de pescado y marisco.

Ensalada de canonigos y mozarella

fabada

pote asturiano

pote asturiano

sopa de pescado y marisco

De segundo: bacalao al estilo de la casa, fritos de merluza, solomillo de ibérico con crema de La Peral, cabrito guisado y cachopito de ternera del que no hice foto.

bacalao

bacalao

fritos de merluza

fritos de merluza

solomillo a la Peral

Solomillo a la Peral

cabrito guisado

cabrito guisado

De postres: flan de huevo, tarta de frixuelos y tarta fría de turrón que me recordó mucho a una muy parecida que comía el Los Calderones.

flan de huevo

tarta de frixuelos

tarta fria de turrón

Nada mal para celebrar el Día de los Difuntos, tras la fartura nos convertimos todos en muertos vivientes en busca de una siesta que pudiese ayudar a una pesada digestión.

Daifuku


Daifuku

El lenguaje, aunque sea en otro idioma como el japonés, está para usarlo correctamente y muchos podréis pensar que esta receta versa sobre unos mochis, un error que se ha ido extendiendo como la pólvora pues realmente este tipo de postre se llama daifuku.

Vayamos por partes, tratando de esclarecer la confusión. Podemos decir que el mochi es parte del daifuku pero también se utiliza en otras elaboraciones dulces como el wagashi o mochigashi.

Daifuku

El mochi es la pasta de arroz glutinoso que se obtiene tras un laborioso proceso que incluso tiene su propia ceremonia, llamada mochitsuki. Tras tener el arroz en remojo toda la noche, se cocina cociéndolo para ser posteriormente machacado con unos mazos de madera (kine) en una especie de mortero gigante llamado usu. Se requieren dos personas manteniendo un ritmo acompasado en el que uno golpea y el otro gira y moja hasta la obtención de una masa muy pegajosa.

Como os enseñaré en la receta puede resultar mucho más fácil utilizando una harina de arroz llamada mochiko que mezclaremos con agua y azúcar y coceremos en el microondas.

Daifuku de cabello de ángel

Aunque se consume durante todo el año, es durante la celebración del Año Nuevo cuando tiene más auge. Hay especialidades propias de la época como el kagami mochi, zoni y kinako mochi que pasan por dulces o incluso sopas.

Fuku en japones se pronuncia igual para referirse a la palabra suerte o a un vientre. En su origen se referían al daifuku mochi como un pastel de vientre grande pero actualmente hace referencia a una gran suerte.

daifuku de calabaza

El daifuku tiene esa forma de pelotita aterciopelada y va rellena habitualmente de anko, una pasta dulce de judías aunque los hay rellenos de trozos de fruta, pasta de melón triturado e incluso versiones con helado.

Para el relleno de mis daifuku, he utilizado una pasta de calabaza que me había sobrado de la tarta de calabaza, cabello de ángel que tenía congelado de la receta de empanadillas y una crema de chocolate blanco y té matcha. La idea fue crear una especie de semáforo aunque posteriormente se me ocurrió lo de la paleta de pinturas.

daifuku de chocolate blanco y té matcha

Como veis, se pueden rellenar de muchas cosas, estas son sólo algunas ideas. Así como la textura resulta muy fina y delicada, a la hora de comerlo debemos tener la precaución de no meter grandes bocados, la elasticidad y viscosidad hace que la muerte por asfixia sobre todo en gente mayor, tenga cierta relevancia en las estadísticas.

Daifuku

Ingredientes:

Daifuku

250grs de harina de arroz glutinoso, 100grs de azúcar blanquilla, 300ml de agua fría, Maizena para el amasado y manipulación, 200grs de chocolate blanco, 100ml de leche de coco, 1 cdta de té matcha, calabaza, azúcar moreno, pasta colorante roja, cidra y azúcar, arándanos.

Aunque podéis indagar en los enlaces de más arriba os resumo que tanto para la calabaza como el cabello de ángel tendréis que cocer con la mitad de azúcar del peso de la calabaza y cidra peladas.

Pasta de calabaza

Como ha de enfriarse, comenzamos con el relleno de chocolate. Ponemos a hervir la leche de coco y cuando bulla la volcamos sobre las perlas de chocolate blanco, con una varilla mezclamos hasta que se funda, añadimos la cuchara de postre de té matcha y mezclamos bien. Refrigeramos hasta obtener una textura consistente.

Daifuku

Para hacer el mochi pondremos en un bowl grande la harina de arroz mezclándola con el azúcar, con la ayuda de una varilla iremos añadiendo poco a poco agua muy fría batiendo enérgicamente hasta la obtención de una masa sedosa. Metemos en el microondas a máxima potencia durante dos minutos para que se cocine el arroz, retiramos y enfriamos.

Daifuku

Cuando el mochi esté frío esparcimos abundante Maizena en la encimera y nos manchamos bien las manos para que no se pegue, repetir la operación cuantas veces sea necesario. Creamos una bola y luego hacemos un churro, vamos partiendo trozos, hacemos unas bolitas y las vamos aplastando con las palmas de la mano. Rellenamos y cerramos retorciendo para sellar, eliminamos los restos.

Daifuku

Para el relleno de calabaza mezclé un poco de pasta colorante roja, removemos hasta que el color sea uniforme. Para la decoración final en la paleta, triture unos arándanos que pase por un colador de malla fina para obtener una crema. Unos flakes de oro comestible sobre los daifuku dieron el toque final.

Daifuku

Daifuku