Archivo de la categoría: CADIZ

Arohaz


Arohaz – C/ Zahora, 25, Los Caños de Meca (Barbate)   Tlf: 956 437 005

Dentro del “pequeño” listado que me había confeccionado para subsistir gastronómicamente durante diez días en mi estancia anual de Zahara de los Atunes, este año surgió con fuerza el nombre de Arohaz, o lo que es lo mismo, Zahora al revés.

La pedanía de Zahora se encuentra entre el Palmar y Caños de Meca, su preciosa playa además de un buen ambiente de chiringuitos tiene unas fabulosas vistas al Faro de Trafalgar.

A escasos metros del desvío de la carretera comarcal hacia la playa, nos encontramos con Arohaz, junto al estanco. Se trata de un pequeño pero muy coqueto hotel que abrió sus puertas en 2012 y cuyo gastrobar ha sido incluido en 2017 como Bib Gourmand dentro de la Guía Michelín. Los Bib Gourmand son aquellos restaurantes que además de una gran calidad en sus cocinas, se esfuerzan en ofrecerla a precios comedidos.

Podríamos decir que los BG son la cantera de futuros Estrella Michelín y en esta edición 2017 los agraciados son 250 locales. En Asturias para que os hagáis una idea, sólo tiene esta distinción La Corriquera de Nuria González Prado.

Si además de estos avales de la publicación francesa, un vecino de tu ciudad como Frank, propietario del restaurante Salazogue en Oviedo, te lo recomienda porque lleva años conociendo su trabajo y progresión, la cosa esta hecha, solo quedaba fijar día y hora.

¿Pero quien está detrás del proyecto Arohaz?. Como socios propietarios Alberto Reyes y José Manuel Morillo, como jefe de cocina Rafael Flor y como asesor de lujo durante los dos primeros años, Mauro Martínez Barreiro antiguo jefe de cocina del Estrella Michelin Skina en Marbella y hoy instalado en Cádiz con su Curiosidad de Mauro.

Tras 10 años de buena experiencia en el hotel La Breña esta claro que a estos empresarios les mueve la inquietud y este mismo año Alberto Reyes ha cumplido su sueño de abrir el 4 Estaciones, en su Vejer de la Frontera natal. Un negocio que su propio nombre indica, pretende dar un paso más abriendo todo el año, dada la estacionalidad veraniega a la que se someten los lugares próximos a la playa.

En Arohaz se combina tradición con fusión, así nos resulta fácil distinguir aportaciones de otras cocinas como la asíatica, sudamericana o magrebí. El mestizaje hecho con elegancia y sutileza ensalza productos tan autóctonos como el atún rojo, el choco, la carne de retinta, etc.

Como corresponde a la zona, a la hora de buscar una cerveza artesana, la vejeriega Besaro siempre ha de estar presente.

Ya en la mesa nos sirvieron un refrescante sorbete de piña, lima y hierbabuena.

Durante el servicio fuimos atendidos por el mismo Alberto, que como manager del establecimiento nos indico algunos platos que consideraba irrenunciables.

Dentro de la carta, tienen un apartado donde sugieren cosas especiales y para comenzar, nos iniciamos con el sorprendente sorbete de gazpacho, huevo poché y langostinos salteados, una combinación que sobre el papel resultaba tan atractiva como extraña.

Jamón, salicornias y polvo de oliva negra completaban un plato muy refrescante, lleno de texturas y contrastes.

Estando en la mejor zona para degustar atún rojo salvaje de Almadraba, no dudamos en darle su merecido protagonismo en la comanda, así que empezamos por un tartar de lomo blanco sobre ensalada de wakame y noodles.

Cola blanca de atún marinado con vinagreta picante de yuzu (cítrico asiático).

Sashimi rociado con garum. Y os estaréis preguntando que es eso del garum, pues ni más ni menos que una salsa de pescado preparada con las vísceras y sangre fermentadas que consumían las clases altas de la sociedad en la Antigua Roma y a la que se le atribuyen virtudes afrodisíacas.

Málaga, Cádiz, Sevilla guardan vestigios de las fábricas que en su día nutrían el Imperio. Se han encontrado restos en las cercanas ruinas de Baelo Claudia en la Playa de Bolonia, pero no ha sido hasta 2014 cuando se ha podido saber exactamente su composición tras el hallazgo de garum en perfecto estado de conservación procedente de las ruinas de Pompeya.

Se trata de una salsa que podríamos asemejar con la soja asiática, su finalidad era dar sabor aportando salinidad. Hoy en día se suele preparar con anchoas.

Charlando con Alberto sobre mi blog y las vueltas de tuerca que me gusta hacer, salieron a relucir mis papas con choco y plancton. Me dijo que no podía dejar de probar las suyas que sirven con un fondo muy trabajado, el choco bien marcado en tiras, unas patatas que se deshacían y unas hebras de chile ahumado. Deliciosas.

Finalizamos la parte salada con unos canelones de retinto. Bien rellenos, con unos trozos totalmente perceptibles de esta sabrosa y tierna carne de vacuno de la zona.

Para terminar, aunque las fuerzas flaqueaban, nos ofreció un postre que me habría arrepentido por no probar. Un coulant, si, ese postre tan manido que ha alcanzado el mismo protagonismo que en su día las reducciones de PX o Módena en sus versiones chocolate.

El que en Arohaz degustamos se puede comparar con el film de Nagisa Oshima, El Imperio de los Sentidos, porn food elegante. Sobre una base de crema inglesa, el coulant desborda su interior de alfajor, no el argentino, ese español al que tan poco protagonismo dan en las cajas de polvorones surtidos y que es mi gran debilidad navideña, por encima de turrones y demás dulces típicos.

Definitivamente, de ese listado que había confeccionado, Arohaz se encuentra entre los Top y sin duda será uno de mis fijos en próximas visitas, y espero que de las vuestras, porque es un restaurante que merece muchísimo la pena probar y repetir.

Anuncios

El Timón de Roche


El Timón de Roche – Urb Roche Avda. Inglaterra s/n  – Conil    Tlf: 956 446 232

Por muy bien que manejes el timón y los vientos te sean favorables, hay veces que los imponderables de una tormenta perfecta pueden hacer que pierdas el rumbo. Lo que había comenzado como una jornada relajada y divertida por las playas de Conil, acabó truncándose con la triste noticia de un fallecimiento y un inesperado e indeseado viaje a Elche.

Así se plantearon los momentos previos a la visita de este privilegiado restaurante en la Cala Encendida, sito a 6kms de Conil. Recomendado por unos amigos, además de su comida nos habían insistido en tomarnos una copa, algo a lo que tuvimos que renunciar, ya bastante que pudimos comer sin atragantarnos con la terrible noticia.

Si os acercáis a la cena, es condición sine qua non hacerlo antes de que el sol se ponga, lo que en un mes de septiembre te convierte en un auténtico guiri sentándote a cenar a las 20:30, como se nota que los días se acortan.

La ambientación del restaurante, ya desde la entrada de su jardín, resulta muy marinera. Nos reciben dos piratas, uno de ellos guarda con celo una nutrida bodega y otro luce lustroso junto a un cañón mientras en lo alto comprueba con el catalejo el estado de la mar.

En el interior brillan las maderas de caoba que decoran suelos y una barra. Numerosos elementos marinos salpican la sala principal en cuyo techo luce una gran rosa de los vientos.

Cubierto por una gran jaima nos ubican en la proa, una de esas mesas privilegiadas en primera línea desde donde contemplar la majestuosa puesta de sol mientras los bañistas más rezagados aprovechan un último chapuzón.

Aprovechando y salvando mediante escaleras la orografía escarpada, disponen de varios comedores banqueados a diferentes niveles, todos siguen la misma decoración y tal parece que nos encontramos en La Perla Negra, desde la bodega hasta los camarotes, pasando por la cubierta.

Ante la pregunta del millón en cuanto a la oferta de cervezas artesanas, la respuesta fue perfecta en un lugar como este. Disponen de la valenciana Er Boqueron, elaborada con agua de mar.

Fuera de carta y como entrante, nos animamos con unos sabrosísimos pulpitos fritos.

Uno de mis mariscos fetiche son los carabineros. Ante la pregunta de si cocidos o plancha creo que la duda ofende, algo tan exquisito nunca debería cocerse. Eso si, por grande que sea el tamaño, no recomiendo abrirlos a la mitad, nos perderíamos todos los jugos de la cabeza.

Como platos principales nos inclinamos por el ceviche de atún. Aunque estaba sabroso, creo que en el plato hay un exceso de emulsiones y aditamentos que enmascaran el marinado del atún, la de lima, de AOVE, un wasabi, las huevas, la piel de naranja…etc.

Lo que en el anterior resulta excesivo, en los dados de atún marinado con toque picante, mango y ajo blanco de coco, el salserío combina mucho mejor porque ayuda a equilibrar los sabores y en su conjunto lo hace muy sabroso. Del mango me sobraba la piel, se hace incomodo tener que pelarlos.

Ante un día torcido, hasta las fotos no salieron según lo esperado. Con la cabeza puesta en los 1.300kms del día siguiente, espero poder volver a repetir en una situación más festiva porque esta es sólo una pequeña muestra de todo lo bueno que El Timón de Roche ofrece al comensal.

Las Delicias


Las Delicias – C/ de la Corredera, 31   – Vejer de la Frontera    Tlf: 956 451 807

Si de delicias hablamos, pasear por las calles de Vejer de la Frontera nos transporta a otra época. Situada en una atalaya natural que se eleva considerablemente sobre la carretera que nos encamina a Barbate, los vestigios amurallados incluido un castillo nos recuerdan un pasado musulmán que se prolongó por más de cinco siglos.

Sus estrechas y empinadas calles nos dejan rincones de ensueño, llenos de esa luz gaditana que se refleja en las uniformadas construcciones de ese blanco tan característico de muchas poblaciones andaluzas.

Uno de esos lugares que uno no puede perderse es la zona del mirador de la Corredera, desde el contemplamos toda la zona de La Janda, los molinos y unas puestas de sol difíciles de olvidar.

La hostelería vejeriega conoce bien su patrimonio y es precisamente en esta zona de La Corredera donde se alinean numerosos locales, que con sus terrazas y la naturaleza por decorado, concitan gran parte del turismo. El parking público aledaño es digno de mención por su forma de salvar la diferencia de cotas.

En una población con tanta historia no es extraño encontrarse con locales que nos quieran recordar un pasado. Las Delicias se ubica en el que fuera un antiguo teatro 1840-1920 y que hasta la reforma había servido de almacén en dos plantas tomado por las incomodas palomas.

La reconversión en restaurante ha devuelto un espacio diáfano donde los techos a más de 10 metros de altura dejan con tortícolis a todo aquel que lo visita y contempla su majestuosidad. Algo tan simple como unos palets de madera ha servido para decorar sus paredes y desde sus tunel de entrada a modo de alacena gigante observamos, como más de 280 piezas modelan una estructura a dos aguas con dos grandes ojos que permiten la entrada de luz natural.

Al fondo, presidiendo en la zona de escenario, una barra sobre la que pende el nombre luminoso esta flanqueada por unos murales que nos muestran unos palcos y unas telas a rayas  blancas y negras de Ralf Lauren simularían lo que podría ser el telón.

En el medio, separando zonas, permanecen unos andamios que se utilizaron en la obra y que hoy sirven de imponentes maceteros. Para la iluminación, siguen utilizando unos palets suspendidos de los que cuelgan grandes bombillas. Las mesas son de espejo, lo cual da más sensación de profundidad y combinan las sillas con bancos corridos.

La carta es bastante amplia, equilibrada y con precios moderados, ofreciendo producto de la zona y otros clásicos de nuestra gastronomía. Acabo de detectarlo según escribía, de haberlo hecho en el local se lo hubiese comentado, “miarma” revisad esas traducciones al inglés, en la sección ” Y de la Sierra” escribís “Meat of the Saw”, lo de los artículos y preposiciones es lo de menos, Saw es una sierra de la de cortar troncos y una peli de miedo, ese que habrán sentido los anglosajones pensando en que su carne la cortáis con semejante herramienta.

Como entrantes unos langostinos bravos, buen tamaño, rebozados y con una salsa que no picaba en exceso pero muy correctos.

El ceviche de pulpo y aguacate aún estando muy rico nada tiene que ver con un ceviche, el pulpo cocido arruina las intenciones, predomina el aguacate pero me agradó el acompañamiento de los nachos.

Apetecía un salmorejo y este cremoso con salazones me pareció soberbio. Es una combinación que ya había preparado en casa con hueva seca de atún y combina tan bien como el jamón y huevo cocido.

Como platos principales apostamos por unos pescados, el salmón en salsa de piñones y queso Payoyo parecía una combinación interesante. Quizás pesa demasiado el sabor del Payoyo y enmascara un poco al salmón que lo hubiese preferido con un punto menos.

El otro fue un mar y montaña, unos ravioli de pasta wonton rellenos de atún con una salsa de carrillera. Un plato muy acertado.

Como veis la función no mereció una larga ovación pero si que le daría opción a los bises. El restaurante resulta muy agradable y entre tanto repertorio es fácil que haya luces y sombras.

La Taberna del Campero


Taberna de El Campero – C/ María Luisa, 6  – Zahara de los Atunes   Tlf: 956 439 036

Aunque la distancia que separa Zahara de los Atunes de Barbate son poco más de 10kms, tras varias visitas a los cuarteles generales, en esta ocasión he decidido conocer que nos ofrece la cercana delegación.

Por su nombre de Taberna podría hacernos creer que se encuentra un escalón por debajo de su hermano mayor y no estaríamos más equivocados. En El Campero de Barbate nos encontramos dos ambientes claramente diferenciados, especialmente desde su reforma de hace un par de años y esta Taberna de Zahara nos recuerda al origen de un pequeño local que se hizo grande y creció hasta alcanzar fama internacional.

Si buscáis la delicadeza de elaboraciones más exclusivas os recomiendo ir al restaurante de Barbate, eso si, en la zona de comedor, porque en la otra parte del local, más informal su oferta se asemeja a la que encontramos en Zahara.

El local de La Taberna es muy amplio, bien decorado con ambiente marinero y dividido en varias estancias. Desde la terraza que nos recibe en su exterior con unas mesas sobre unos toneles, la entrada que nos recibe con un imponente ancla y unas mesas altas, un comedor central con una gran red en el techo que al igual que en las almadrabas intenta aunar todos los atunes, aquí abraza a los comensales, otro comedor más privado al fondo y por último un anexo conectado que denominan La Parra y que también nos permite comer en el exterior.

Optamos por sentarnos en la terraza, hacía muy buena noche, eso nos dijo la encargada, a lo que yo respondí, ¿cuando hace malo aquí?, si tu supieses el verano que hemos tenido en el norte.

Durante el servicio fuimos perfectamente atendidos por Mari Cruz y Juan, mi tocayo especialmente gracioso y como decía la canción de La Flaca, 100 libras de piel y hueso pero como dicen por ahí abajo, muy ciclado (cachas).

Para refrescarse, las cervezas artesanas que podréis encontrar son las Besaro de la cercana Vejer de la Frontera.

Yo ya soy perro viejo en esto del atún rojo tras varios años veraneando por la zona,pero mi novia se estrenaba y más allá de la ventresca, pocas más partes conocía a nivel gustativo. El Campero es el lugar ideal para iniciarse, manejan todos los cortes de este cerdo marino a la perfección.

Antes de dar cumplida cuenta con el atún, comenzamos con unos langostinos en tempura con alioli de tomate picante y unas perfectas ortiguillas de mar, un plato complicado para el primerizo y que esperé a pedir en un lugar de contrastada solvencia. Le encantaron y les encontró similitud a nuestros oricios, ese potente sabor a mar no deja indiferente.

Comenzamos el festival increscendo, brochetita de atún en tempura y un pinchito moruno de atún marinado.

No podía faltar el excelso surtido de crudos que aúna sashimi, tataki y tartar. Se acompaña de unas regañas de pan cristal que siempre se quedan cortas.

Para finalizar, el que para mi es el mejor corte, por encima de la ventresca, el morrillo. Su equilibrio de infiltración de grasa me parece superlativo y su ternura casi ralla lo untable.

En definitiva, La Taberna del Campero resulta tan recomendable y agradable como el de Barbate.

Ázoe


Ázoe – C/ Duquesa de Medina Sidonia, 18  –  Zahara de los Atunes   Tlf: 956 439 458

Nos encontramos en Zahara de los Atunes y vemos un local con este nombre, lo primero que podemos pensar es que es una de esas miles de palabras que integran el vocabulario gaditano, pero no, se trata del nombre primitivo que se le daba al nitrógeno.

Curioseamos un poco más adentro y de repente parece que nos encontramos en una sesión loca de la discoteca Amnesia o Privilege, el humo nos inunda y en lugar de emerger gogós despampanantes aparecen unas tarrinas de helado más tuneadas que el coche del Neng.

Hemos descubierto la primera heladería donde utilizan nitrógeno en todas sus elaboraciones y no se trata del plató del Hormiguero, ni del restaurante ABAC, donde me habían hecho uno de chocolate en mi mesa con esta técnica.

El nitrógeno líquido se encuentra a -197º y por ello congela en cuestión de segundos. Con esta ventaja juegan en Azoe para elaborar helados que no necesitan conservantes ni estabilizantes y que confieren a sus llamativas combinaciones una cremosidad fuera de lo común.

Aunque uno no sea de comer postres, creo que pocos podemos renunciar a un buen helado y desde que los descubrí pasaron a formar parte de mis post cenas. La agilidad con la que las chicas sacaban cada elaboración me dejó perplejo y su proceso de elaboración te deja hipnotizado como a un niño.

Estos simpáticos hermanos tratando de coger con las manos y lengua el humo me parecieron encantadores y me recordaron al niño que todos llevamos dentro.

Estas son las geniales combinaciones que pude probar:

Mojitrógeno – Ron Havana, hierbabuena y petazetas de lima.

Frutas en Texturas – Naranja, fresa, piña caramelizada y esferificación de maracuyá.

Manzana Taten – Manzana, manzana caramelizada y manzana crujiente.

Crazy Cookies – Vainilla, cookies, chips de chocolate y nubes crujientes flambeadas.

Ojo Rojo – Crema de chocolate blanco y mascarpone con centro de frambuesa.

Estudio de Piña – Piña, piña caramelo, espuma de piña colada y piña crujiente.

Ya estoy deseoso de que lleguen mis próximas vacaciones en Zahara para volver a probar estos deliciosos helados.