Archivo de la categoría: RECETAS

Platos que con mejor o peor resultado he ido elaborando para mi disfrute personal o de mis invitados

Red Velvet


Tarta Red Velvet

Con  Halloween empieza un estado febril por todo lo de manufactura y origen yankee, en el que dentro de unos años ya me veo comiendo un pavo de 18 kgs con su stuffing y su gravy, celebrando el día de Acción de Gracias.

Esto no hay quien lo pare y lo más razonable es que sonara la burlesca y crítica canción de Renato Carosone, We No Speak Americano. Tanta película y serie, unida a esa fiebre consumista y la planificación de grandes empresas por vender más, nos deja Black Fridays y Santa Claus agitando sus campanas.

Vale que somos españoles y nos va la fiesta, pero no me imagino un pueblo de Nebraska haciendo un amaguestu de castañas, una familia de Colorado haciendo queimadas u otros en Delaware yendo a la Fiesta del Pulpo.

Huesos de santo, panellets, paparajotes, casadielles son postres autóctonos que se deberían promover más o acabarán siendo meras referencias históricas de vetustos libros de repostería.

Ahora voy yo y os enchufo la tarta de terciopelo rojo, que para más inri usamos su nombre en inglés. Cuando se lo conté a mi madre no sabía de lo que le hablaba, si mamá, esa tarta roja, ah! que la haces con frutos rojos. Déjalo.

Tarta Red Velvet

Tanta fascinación por el rojo y muchos desconocen la auténtica historia tras esta tarta. No siempre ha tenido esa intensidad de rojo, en su origen tenía un color rojo amarronado proveniente de la remolacha. Ante el racionamiento de productos durante la Segunda Guerra Mundial, los reposteros cocían remolacha para dar color y hacer más atractivas sus pobres elaboraciones, este es su origen.

No he visto ninguna receta en la que emplearan remolacha y en su lugar he encontrado una excelsa competitividad por ver quien la hace lo más roja posible. Mi poco interés y sabiduría repostera ha dejado un color aceptable pero no el buscado, se ve que los dos botecitos de colorante rojo Vaihné no son el colorante apropiado.

Digamos que le he puesto a mi super deportivo de 300.000€ gasolina de 95 octanos cuando debería haberle puesto una pasta colorante Wilton o Sugarflair, el formula uno de los reposteros coloridos.

Tarta Red Velvet

Lleno mi casa de estúpidas colecciones pero en la cocina soy muy cicatero, el espacio es oro y no se puede tener de todo. Comprarme una Kitchen Aid o algo parecido para cuatro veces que hago postres no pasa por mi cabeza y así está ahora mismo mi brazo derecho, mover tanta masa con una simple varilla de alambre te deja exhausto, pero también me lo ahorro en gimnasio.

Si lo hago con un robot entonces que fotos del proceso os pongo, mejor ver el paso a paso tradicional. Cuanto más harina, azúcar, huevos…etc la resistencia que ofrece es muy fuerte y la alegría se torna en sufrimiento.

Tarta Red Velvet

Lo que más me gusta de la repostería no es comerla, la pruebo moderadamente y el resto lo regalo, es el olor con el que se impregna toda la casa, le da mucha calidez y encima mitiga los malos humos del tabaco.

La comida está claro que entra por los ojos y ahí radica el éxito de los que somos foodiegramers, un buen ángulo y algo tan feo como un rape fresco puede hacer babear a cientos de seguidores porque ya les estás transportando a sabores conocidos.

La repostería se lleva la palma y cagarla es muy fácil. Ayer mismo en MasterChef Celebrity, la tarta Mozart de Ona Carbonell fue un claro delantal negro, pese a buen sabor que elogiaban los jueces.

Tarta Red Velvet

En conclusión, mi red velvet tiene una presencia aceptable, muy mejorable, pero de sabor ha sido un rotundo éxito que al fin y al cabo es lo que más me importa.

Ingredientes:

tarta red velvet

Para el bizcocho: 300grs de harina de repostería, 320grs de azúcar blanquilla, 250ml  de leche entera, 120ml aceite de oliva 0,4º, 2 huevos, 2cdas de polvo de cacao sin azúcar, 3cdtas de esencia de vainilla, 2cdtas de zumo de limón, 2cdtas de vinagre blanco, 1cdta de bicarbonato de soda, 1cdta de levadura en polvo, 14grs de pasta colorante Wilton.

Para el relleno y decoración: 250grs de queso crema, 250grs de mantequilla sin sal a temperatura ambiente, 600grs de azúcar glas.

Lo primero que haremos será exprimir un limón y añadírselo a la leche para cortarla, es lo que veréis en algún sitio como buttermilk o suero de leche. Engrasamos con mantequilla un par de moldes de 20cms y enharinamos, reservamos.

Tarta Red Velvet

En un bowl grande mezclamos los huevos, el azúcar y el aceite de oliva suave, batimos enérgicamente hasta obtener una mezcla cremosa. Añadimos el cacao tamizándolo y mezclamos, ayudamos con un poco del buttermilk, removemos bien y poco a poco añadimos la harina tamizada y la levadura. Cuando todo este integrado le ponemos el resto del suero de leche.

Tarta Red Velvet

Mezclamos el bicarbonato con el vinagre y cuando termine su efervescencia lo añadimos al bowl, a continuación la esencia de vainilla y el colorante, mezclamos muy bien y repartimos a partes iguales entre los dos moldes que irán al horno que previamente habremos precalentado a 180º. En 25-30 minutos los bizcochos estarán listos, comprobamos introduciendo un palillo que ha de salir limpio. Dejamos reposar hasta su enfriado total en una rejilla.

Tarta Red Velvet

Si tenéis una lira sería lo adecuado pero con un poco de pulso y un cuchillo jamonero yo me las arreglé para quitarle la tapa picuda e igualarlos. Cansado de tanto batir, para el relleno utilicé la Thermomix, verter todos los ingredientes y mezclar. No conviene excederse mezclando porque pierde consistencia al echarla, podéis regularlo enfriando un poco en la nevera.

Ponemos encima de uno de los bizcochos gran cantidad de relleno, posamos encima el otro bizcocho con la base hacia arriba para que esté plano, presionamos un poco y hacemos toda la cobertura exterior ayudados de una espátula. Para la decoración final utilicé las tapas que había cortado y las pase por el tamiz creando una ligera lluvia de bizcocho rojo.

Tarta Red Velvet

Si sois habilidosos con la manga pastelera podéis decorarla haciendo cualquier tipo de filigrana o añadiendo algún fruto rojo, aquí irá en gustos y preferencias. Espero que la disfrutéis.

Tarta Red Velvet

Anuncios

Salmón Curado


salmón curado

¿Salmón curado o marinado?, nada tiene que ver el uno con el otro, aunque ambos estén deliciosos. Se suelen cometer errores de enunciación, pero lo que es peor, se trata de dos técnicas culinarias diametralmente opuestas.

Curar: Someter una cosa como la carne o el pescado a la acción de algo como la sal, el frío o el humo, para que pierda la humedad y se conserve por mucho tiempo.

Marinar: Conservar en crudo un alimento, especialmente un pescado, con adobo, para que se ablande y adquiera la sazón y el aroma deseados.

Está claro que con la primera técnica trataremos de extraer humedad y en la segunda, donde solemos emplear líquidos, estamos haciendo lo contrario, aunque en ambas buscamos una transferencia o impregnación profunda de aromáticos.

salmon curado

La sal, más allá de sus propiedades gustativas potenciadoras de sabor, en la antigüedad llegó a convertirse en moneda de cambio por ser básica en la conservación de alimentos. Hoy en dia, con los sistemas de refrigeración, esta función quizás haya quedado algo obsoleta, pero aún mantiene cierta vigencia porque en ciertas elaboraciones el producto base obtiene matices y sabores muy distintos.

Carnes o pescados, gracias la sal obtenemos maravillas como el jamón o el salmón, un producto que en fresco difiere bastante. Si además los sometemos a otra técnica de conservación como el ahumado, hablamos de gloria bendita.

Los alimentos se descomponen cuando penetran en ellos unos microbios o bacterias que los destruyen. Pero si esos alimentos se salan bien, la sal extraerá el agua de sus células, pues la atrae osmóticamente, y eso impedirá que los microorganismos puedan vivir.

salmón curado

En los procesos de curación caseros leeréis muchas recetas en las que se aplica el 50% de sal y otro 50% de azúcar, con unos tiempos que oscilarán entre las 24, 48 y 72 horas. Pero si pensamos en el poder deshidratante de la sal, aumentar el porcentaje en sal nos acortará esos plazos.

Todo depende del nivel de curación que deseemos obtener y en esta receta, mis porcentajes se equilibran con un 66% de sal y 33% de azúcar, o lo que es lo mismo, 1kg de sal por 300grs de azúcar para un tiempo de 12 horas.

En estas mismas proporciones estoy haciendo una prueba de larga curación en la que al menos aguantaré 15 días. Ya os comentaré los resultados editando el post.

Y por qué me ha dado por curar salmón. Sencillamente, porque para el cumpleaños de mi novia hice una cena multitudinaria y las cantidades se convierten en industriales. Una simple ensaladilla rusa, cuando utilizas 3 kgs de patata, 2 kgs de langostinos, 1,5 kgs de mahonesa….se convierte en épico para alguien que cocina en su casa por amor al arte.

En el caso del salmón, quise preparar unos vasitos con un mix de tomates cherry, guacamole casero, canónigos y salmón. Siendo tantos, lo más práctico era poder sacar unos dados del lomo y comprar un salmón entero me pareció la mejor opción.

salmon curado

Un bicharraco de 4,5kgs, que era de los más pequeños que tenían en mi pescadería del Alimerka, se convertiría en el donante perfecto para esta y varias recetas que seguro irán saliendo. Pedí que me sacaran los dos lomos y obviamente la cabeza y espina los guardamos en el congelador, desecharlos sería un crimen.

Ante el superlativo tamaño, comprobando el tamaño de mis bandejas tuve que recortar la parte de la cola para que me entrara con holgura. Una pieza fue para el congelador y la otra es con la que estoy haciendo la prueba de larga curación.

Lo primero que haremos es quitar las espinas con una pinza, tirando hacia la zona de la cabeza, salen muy fácil y no son tantas. En imprescindible que mantenga la piel.

Salmón curado

Curar sólo con sal y azúcar sería muy descafeinado por ello se suelen añadir especias y hierbas aromáticas. Cabe casi de todo pero debéis buscar un hilo conductor, no se trata de echar cosas al tun tun. En mi caso busqué el frescor con toques cítricos que nos transportasen a Asia, así, tomillo limonero, pimienta de Jamaica, esencia de jengibre y cardamomo, ralladura de lima y la siempre acertada pareja del salmón, el eneldo, conformarían mi mezcla de aromáticos.

En un bowl grande puse 4kgs de sal gorda marina y 1,2kgs de azúcar blanquilla, picamos el tomillo, rallamos la lima, machacamos la pimienta (nada tiene que ver con la negra, esta es muy aromática y no pica, por ello no la dejé en bolitas), el eneldo picado que utilicé tuvo que se ser seco, no encontré fresco, por ello utilicé más cantidad, y las esencias concentradas que facilitan la labor. Mezclamos muy bien.

Salmón curado

En las fuentes colocamos una cama gruesa de nuestra mezcla, ponemos el salmón y cubrimos en su totalidad presionando para que no quede ningún hueco sin cubrir. Tapamos con papel film y refrigeramos el tiempo deseado, en este caso unas 12 horas.

Retiramos la sal y lavamos bien con agua fría. Con un buen cuchillo, yo utilicé uno jamonero, retiramos la piel con cuidado. En la primera pieza fui haciendo incisiones, con la segunda, un par de cortes y tirando de la piel con calma, salió entera.

Pincelado con un poco de buen aceite de oliva virgen extra ya estaría listo para consumir, loncheado sobre una tosta ya resulta un manjar pero para mis trifásicos decidí ir un poco más lejos.

Salmón curado

Cortamos en dados y si tenéis un ahumador resulta muy sencillo. Yo lo ahumé con roble tapando el tupper con film e introduciendo la cánula, el sabor que le aporta el ahumado lo convierte en superlativo.

Que fácil lo pintas Juan, pero yo no tengo todos esos gadgets que manejas. Tranquilos, que antes de tener mi Aladdin ahumaba con menos sofisticación. En una cacerola poneis las virutas de madera o unas ramitas de romero, o tomillo…encima colocáis una rejilla (yo utilizaba la que venía en mi microondas para la función grill), quemamos y tapamos la cacerola, el resultado es perfecto y os diré que más limpio, porque limpiar mi ahumador de las resinas, me lleva un buen rato tener que desmontar filtros.

salmón curado

Se aproximan las navidades y esta es una buena receta para quedar como reyes y reinas, en casa os lo agradecerán y recibiréis efusivas felicitaciones.

Daifuku


Daifuku

El lenguaje, aunque sea en otro idioma como el japonés, está para usarlo correctamente y muchos podréis pensar que esta receta versa sobre unos mochis, un error que se ha ido extendiendo como la pólvora pues realmente este tipo de postre se llama daifuku.

Vayamos por partes, tratando de esclarecer la confusión. Podemos decir que el mochi es parte del daifuku pero también se utiliza en otras elaboraciones dulces como el wagashi o mochigashi.

Daifuku

El mochi es la pasta de arroz glutinoso que se obtiene tras un laborioso proceso que incluso tiene su propia ceremonia, llamada mochitsuki. Tras tener el arroz en remojo toda la noche, se cocina cociéndolo para ser posteriormente machacado con unos mazos de madera (kine) en una especie de mortero gigante llamado usu. Se requieren dos personas manteniendo un ritmo acompasado en el que uno golpea y el otro gira y moja hasta la obtención de una masa muy pegajosa.

Como os enseñaré en la receta puede resultar mucho más fácil utilizando una harina de arroz llamada mochiko que mezclaremos con agua y azúcar y coceremos en el microondas.

Daifuku de cabello de ángel

Aunque se consume durante todo el año, es durante la celebración del Año Nuevo cuando tiene más auge. Hay especialidades propias de la época como el kagami mochi, zoni y kinako mochi que pasan por dulces o incluso sopas.

Fuku en japones se pronuncia igual para referirse a la palabra suerte o a un vientre. En su origen se referían al daifuku mochi como un pastel de vientre grande pero actualmente hace referencia a una gran suerte.

daifuku de calabaza

El daifuku tiene esa forma de pelotita aterciopelada y va rellena habitualmente de anko, una pasta dulce de judías aunque los hay rellenos de trozos de fruta, pasta de melón triturado e incluso versiones con helado.

Para el relleno de mis daifuku, he utilizado una pasta de calabaza que me había sobrado de la tarta de calabaza, cabello de ángel que tenía congelado de la receta de empanadillas y una crema de chocolate blanco y té matcha. La idea fue crear una especie de semáforo aunque posteriormente se me ocurrió lo de la paleta de pinturas.

daifuku de chocolate blanco y té matcha

Como veis, se pueden rellenar de muchas cosas, estas son sólo algunas ideas. Así como la textura resulta muy fina y delicada, a la hora de comerlo debemos tener la precaución de no meter grandes bocados, la elasticidad y viscosidad hace que la muerte por asfixia sobre todo en gente mayor, tenga cierta relevancia en las estadísticas.

Daifuku

Ingredientes:

Daifuku

250grs de harina de arroz glutinoso, 100grs de azúcar blanquilla, 300ml de agua fría, Maizena para el amasado y manipulación, 200grs de chocolate blanco, 100ml de leche de coco, 1 cdta de té matcha, calabaza, azúcar moreno, pasta colorante roja, cidra y azúcar, arándanos.

Aunque podéis indagar en los enlaces de más arriba os resumo que tanto para la calabaza como el cabello de ángel tendréis que cocer con la mitad de azúcar del peso de la calabaza y cidra peladas.

Pasta de calabaza

Como ha de enfriarse, comenzamos con el relleno de chocolate. Ponemos a hervir la leche de coco y cuando bulla la volcamos sobre las perlas de chocolate blanco, con una varilla mezclamos hasta que se funda, añadimos la cuchara de postre de té matcha y mezclamos bien. Refrigeramos hasta obtener una textura consistente.

Daifuku

Para hacer el mochi pondremos en un bowl grande la harina de arroz mezclándola con el azúcar, con la ayuda de una varilla iremos añadiendo poco a poco agua muy fría batiendo enérgicamente hasta la obtención de una masa sedosa. Metemos en el microondas a máxima potencia durante dos minutos para que se cocine el arroz, retiramos y enfriamos.

Daifuku

Cuando el mochi esté frío esparcimos abundante Maizena en la encimera y nos manchamos bien las manos para que no se pegue, repetir la operación cuantas veces sea necesario. Creamos una bola y luego hacemos un churro, vamos partiendo trozos, hacemos unas bolitas y las vamos aplastando con las palmas de la mano. Rellenamos y cerramos retorciendo para sellar, eliminamos los restos.

Daifuku

Para el relleno de calabaza mezclé un poco de pasta colorante roja, removemos hasta que el color sea uniforme. Para la decoración final en la paleta, triture unos arándanos que pase por un colador de malla fina para obtener una crema. Unos flakes de oro comestible sobre los daifuku dieron el toque final.

Daifuku

Daifuku

Sopa de Udon


Sopa de Udon

Para los que no estáis familiarizados con la cultura japonesa no sigáis dándole vueltas a qué tipo de carne o pescado es el Udón, se trata de algo tan simple como una sopa de fideos oriental.

Tengo unas cuantas recetas de sopas a las que he dado un giro oriental, en concepto no se alejan demasiado de nuestras sopas, tan solo debéis conocer los sabores propios de la cocina asiática, sus productos, y os será muy fácil buscar combinaciones de sabores muy sabrosas.

El gran problema, aunque cada vez lo es menos, es hacerse con muchos de los ingredientes, por eso nunca había trabajado con los fideos udon. El comercio conocido como de “chinos”, no son solo esos establecimientos herederos del “Todo a Cien”, la proliferación de su cultura y sobre todo el auge de restaurantes de tipo sushi han ido creando adeptos que buscan sumergirse más en esta cultura milenaria.

Sopa de Udon

Gracias a mi última visita al teppanyaki Umami, hablando con Bea, me comentó que los udon que nos había servido en un tipo de curry, los podía encontrar en una tienda de chinos en la rotonda grande de Lugones.

Dicho y hecho, me acerqué a este gran bazar de comida y quedé gratamente sorprendido, tienen de todo y además cuentan con una gran variedad de producto fresco: daikon, chiles, ojos de dragón, jengibre, wasabi…etc. Todo un paraíso para los que nos gusta este tipo de comida y además la pareja que lo regenta me resultó muy simpática y colaboradora.

Sopa de Udon

Udon, sriracha, jengibre, leche de coco, shiro miso, manteca de cacahuete, harina de arroz glutinoso, setas shiitake deshidratadas y thai chilis son algunas cosas que merqué. La mujer estaba limpiando una especie de ajetes tiernos, una estampa que me transportó a escenas vividas en mis viajes asiáticos. Me obsequió con un buen ramillete que no dudé en utilizar para esta sopa.

Por su color blanquecino podríamos pensar que los fideos udon están hechos de harina de arroz pero en realidad son de harina de trigo. Sus tamaños y elaboraciones varían según la zona y suelen ser utilizados tanto en formato de sopa como en salteados, al igual que los soba, sus otros famosos fideos.

Sopa de Udon

Una de las claves de esta sopa es la misma que la de cualquier sopa o caldo de la gastronomía española, cuanto más enriquecido sea más sabor tendrá y por ello el caldo base es vital aunque posteriormente le añadamos la mezcla de miso, soja y mirin, que obviamente hace más reconocible su sabor asiático.

Parte de la elaboración la realicé salteando verduras en un wok, quizás este es el toque definitivo para sentir que estamos ante una receta que nos transportará inmediatamente a Japón.

Sopa de Udon

Ingredientes:

Sopa de udon

Para el caldo: un muslo de pollo, un hueso de jamón, 2 nabos, 2 zanahorias, 2 ajos puerros, 1/2 calabacín, raíz de jengibre, setas shiitake deshidratadas, agua, AOVE y sal.

Para la sopa: 1 pimiento rojo, un manojo de ajetes tiernos, arbolitos de coliflor, 2 cucharadas de shiro miso, un chorro de sojo, un chorro de mirin, 1/2 lima exprimida, 2 paquetes de fideos udon, 2 chiles frescos, sal y AOVE.

Comenzamos la receta como si de cualquier otro caldo “español” se tratase, doramos el pollo en un par de cucharadas de aceite mientras pelamos y cortamos el nabo, zanahoria, calabacín y ajo puerro en trozos grandes. El jengibre lo pelamos y hacemos unos bastones.

Una vez dorado el pollo añadimos todas las verduras menos el jengibre, las setas y el hueso de jamón, y cuando también estén dorados le añadimos estos últimos ingredientes, salamos y cubrimos con abundante agua. Dejaremos nuestro caldo reducir al menos 30 minutos para posteriormente colarlo.

Sopa de Udon

De los ingredientes del caldo aprovecharemos el pollo y el jamón para hacer unos tropezones y las setas dependiendo del tamaño las dejamos enteras o las cortamos a la mitad.

Para nuestro wok pondremos un poco de aceite y saltearemos primero el pimiento rojo que hemos cortado en bastones, después le agregamos la coliflor que hemos dejado en arbolitos pequeños y finalmente los ajetes que habremos cortado a groso modo.

Sopa de Udon

Mientras se saltea todo esto, hacemos una mezcla diluyendo la pasta de miso blanco un chorrito de salsa de soja, otro de mirin y media lima exprimida. Vertemos sobre las verduras y salteamos un minuto antes de incorporarlo a la sopa que dejaremos cocer unos tres minutos antes de añadirle los fideos udon. En un par de minutos ya están cocidos y sueltos, retiramos la cacerola.

Sopa de Udon

Procedemos con el servicio y la presentación. Servimos en una sopera y en unos cuencos poniendo primero la parte sólida y completando con la líquida. Decoramos con unos ajetes cortados en fina brunoise y unas rodajitas de chile al gusto. El toque de la rodaja de lima no es decorativa, en este tipo de sopa funciona muy bien exprimir el cítrico, como pudiésemos hacer en una paella.

Sopa de Udon

Tarta de Calabaza – Pumpkin Pie


Pumpkin Pie

Celebrar o recordar la muerte, menudo dilema en el que está inmersa la sociedad española en esta noche. Con la llegada del 1 de noviembre, el Día de Todos los Santos llena los cementerios de misas y ramos de flores, en recuerdo de los fallecidos, pero quizás estemos asistiendo a las últimas décadas con esta forma de celebrarlo.

La Iglesia ya no ejerce el poder de antaño y las nuevas generaciones ganan adeptos entre el ateísmo y agnosticismo. Una celebración más lúdica donde “reírse” de la muerte o tomarlo con menos tremendismo (es un peaje por el que todos pasaremos) está calando muy fuerte y el modelo anglosajón del Halloween ha llegado para quedarse.

Pumpkin Pie

Escuchar a los niños españoles diciendo truco o trato, comunidades de vecinos pidiendo permiso para decorar los portales, macro fiestas y excelso merchandising de calabazas y calaveras no deja de sorprenderme pero que queréis que os diga, siempre he preferido reír a llorar.

Como ejemplo práctico de ese dilema, en mi casa ahora se vive de manera especial. Celebramos la vida en vez de la muerte, mi novia cumple años este día y la tristeza por los seres perdidos, nunca olvidados, se convierte en ilusión y esperanza, sueños y expectativas que cumplir.

Pumpkin Pie

Este año he decidido implicarme con Halloween al punto de prepararle como tarta de cumpleaños, la famosa tarta de calabaza o pumpkin pie. Gustativamente aún somos muy españolazos y pensar en calabaza no es algo que atraiga demasiado, pero he de deciros que su sabor es delicioso gracias a una buena dosis de especias y a un dulzor moderado.

Como cualquier pie dulce (pastel) se puede degustar con un simple vaso de leche o acompañado de nata montada o helado. Además no tiene demasiada complicación, la masa de la base es muy manejable y se mezcla perfectamente con las manos.

Pumpkin Pie

Por lo que respecta al relleno, en esta ocasión he tirado de robot, algo que me ha facilitado mucho la labor, andaba pillado de tiempo y aún tenía agujetas de darle a la varilla con otra tarta que veréis próximamente.

Ese merchandising del que os hablaba me ha facilitado la labor para encontrar una decoración divertida, eso si, las gominolas de calabaza las cobran a precio de carroza, 0,15c la unidad.

Ingredientes:

Para la masa: 500grs de harina de repostería, 380grs de mantequilla sin sal, 1cdta de sal, y 4 cda de postre de azúcar.

Para el relleno: 400grs de puré de calabaza, 4 yemas de huevo, 3 huevos, 70grs de mantequilla, 150grs de azúcar, 100grs de almendra molida, 2cdta de Maizena, 150grs de yogur natural sin azúcar, canela, jengibre, pimienta de Jamaica y 3 clavos en polvo.

En América es fácil de encontrar el puré de calabaza enlatado pero aquí no es tan habitual así que el primer paso sera hacerlo de forma natural. Compramos unos trozos de calabaza, en mi caso pesaban 1,4kgs, al pelarla se quedo en 1,065kgs y la vamos a cortar en cubos y cocer con la mitad de su peso en azúcar moreno durante una hora.

Pumpkin Pie

El resultado final mermó hasta los 700grs de puré, así que tras utilizar los 400grs de la receta, el resto podéis usarlo para acompañar una carne de caza o hacer unas empanadillas.

Mientras se hace la calabaza procedemos a elaborar la masa, para ello en un bowl grande mezclamos la harina con la mantequilla a temperatura ambiente, se trabaja muy fácil, añadimos la sal y el azúcar y cuando tengamos una bola bien unida la precintamos con papel film y guardamos en la nevera para que adquiera cierta dureza a la hora de trabajarla.

Pumpkin Pie

Espolvoreamos un poco de harina y vamos estirando la masa que más o menos deberá tener un grosor de 3mm, debe superar ampliamente el díametro del recipiente que vayamos a utilizar, uno que no tenga mucho fondo. No hace falta engrasarlo porque al tener mucha mantequilla la masa no se os pegará.

Pumpkin Pie

Durante este proceso aprovechamos para precalentar el horno a 180º. Terminado el molde pasamos a mezclar el resto de los ingredientes del relleno en un vaso batidor, comenzando por los elementos líquidos. Trituramos bien y vertemos sobre el molde. Horneamos aproximadamente una hora y comprobamos introduciendo un palillo.

Pumpkin Pie

Dejamos enfriar y asentar si es posible toda la noche y procedemos con la decoración, una parte que ha sido muy divertida.

Pumpkin Pie

Pumpkin Pie

Pumpkin Pie