El Llagú


El Llagu

El Llagú – Lg El Llagú, 18  –  Oviedo    Tlf: 985 240 283

Parece que el verano no está tan atrás y ya nos adentramos en la temporada de los deseados puentes. El Pilar es de esas festividades que apetecen, el buen tiempo se suele prolongar, aún no hemos cambiado la hora y la sensación de verano aún persiste.

Suele suceder que cuando hay una festividad a todos nos da por alejarnos, ir a comer a la costa, a la montaña, el tema es romper la rutina y tener la sensación de que has aprovechado el día saliendo fuera de la ciudad.

Los alrededores de Oviedo ofrecen muchas alternativas y en menos de 10kms hay muchos sitios donde sentirte alejado. Uno de ellos es Llagú del que una crítica de Tripadvisor dice que su handicap es tenerlo a 10 minutos en coche. Sin duda hay gente que se ha hecho muy acomodaticia.

Si no queréis coger el coche y llegar pasados 5 minutos más allá del Centro Médico, una buena alternativa es la que solían hacer mis padres, darse un paseo por la Senda Verde desde el Parque de Invierno y no creo que lleve mucho más de media hora.

Llagú es un pequeño núcleo rural del que destacaría un par de hórreos, poco más, pero aquí encontrareis un bar con merendero de toda la vida, donde por 18€ tenéis un excelente menú con gran variedad de platos a elegir entre primeros, segundos y postres.

Si hace bueno, como este pasado viernes, llegar pronto y tomarte unas botellas de sidra en el merendero pegándote el sol, bien vale la visita. Si además tenemos ganas de comer abundante, casero y tradicional se me antoja como un buen lugar donde impresionar a las visitas foráneas.

El Llagu

En la parte de abajo tenemos el bar y una mesa grande, el comedor grande está en la parte de arriba. No se si en cocina había más gente pero me dió la impresión de que entre dos personas eran las que llevaban el peso de todo y quizás la espera entre algunos platos fue algo excesiva, pero sin llevarnos las manos a la cabeza.

Dentro del menú te sirven como aperitivo un pastel de verduras casero, para ir haciendo boca mientras elegimos entre los siguientes:

pastel de verduras

Primeros: fabada, pote asturiano, arroz caldoso, cebollas rellenas de carne, ensalada de cecina y queso de cabra, y callos (en temporada, a partir del 19 de octubre).

pote asturiano

pote asturiano

arroz caldoso

arroz caldoso

cebollas rellenas

Segundos: pitu guisao, cordero en caldereta, cachopines en salsa de setas, tortos con picadillo y huevos, bacalao con pisto.

pitu guisao

pitu guisao

cordero en caldereta

cordero en caldereta

tortos con picadillo y huevos

tortos con picadillo y huevos

Postres caseros: tarta de la abuela, arroz con leche, frixuelos rellenos, tarta de queso.

tarta de la abuela

tarta de la abuela

arroz con leche

arroz con leche

El menú incluye la bebida y el café de pota, aunque también disponen de carta con unas cuantas cosas más. Sinceramente, el menú es la mejor opción.

Al ir acompañado de algunos niños se pidió un cachopo y un filete con patatas. Todo está muy bien cocinado y si hacéis una comanda variada da para probar varias cosas, todos los platos son abundantes, servidos en perolas o fuentes.

cachopo

cachopo

filete con patatas

filete con patatas

Cuando terminas te sientes como un pez globo y lo sensato sería haber ido caminando y regresar bajando la comida, aunque los más vagos preferimos el coche pensando en la proximidad de una siesta.

 

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Sorteo 5º Aniversario


Se aproxima la fecha en la que este blog cumplirá 5 años, no será hasta el próximo 4 de marzo de 2019, pero mi inquietud y ganas por celebrarlo de una manera especial han hecho que me avance unos meses en el tiempo.

Cómo haceros partícipes de esta alegría y satisfacciones obtenidas a lo largo de tanto tiempo, pues con un sorteo muy apetecible. A la gran mayoría no os conozco en persona y muchos habéis demostrado una gran fidelidad, el tráfico de audiencia no ha hecho más que crecer y saber que 450.000 veces alguno ha estado leyendo mi trabajo en cualquier parte del mundo, me da más fuerza para seguir.

Ya son 803 artículos publicados, distribuidos entre recetas y crónicas de restaurantes que visito, cerca de 15 publicaciones al mes con la extensión y calidad editorial que intento imprimir en cada artículo, es una salvajada. Muchísimas horas de trabajo que a veces no son entendidas ni compartidas, pero el rigor que me gusta tener en las cosas que hago, no se entiende de otra manera que con empeño y sacrificio por dar lo mejor de mi mismo.

No estoy patrocinado ni asalariado por nadie, nunca he pedido ninguna comida gratis a cambio de mis favores en la escritura, y exceptuando algún producto que me hayan podido regalar, toda la cesta de la compra la asumo como propia y la publicidad que hago mencionando tiendas o productos, es para facilitar el que vosotros podáis replicar en casa mis recetas.

También os digo que estoy abierto a recibir productos, patrocinios, encargos, colaborar con publicaciones, compartir mi trabajo, porque al final lo que subyace de todo esto, es el amor que tengo hacia la gastronomía, pero no tengo una churrera que fabrique dinero.

Los hay que piensan que me paso toda la vida comiendo en restaurantes Michelín y no pueden estar más equivocados. Cierto es que son los más mediáticos y suponen un pequeño lujo, pero al mismo nivel que pueda estar un gran concierto o unas buenas entradas para ese partido de fútbol especial, cada cual tiene su hobby o prioridad.

Dicho esto, como me gustan las estadísticas, me ha dado por recontar los restaurantes Michelín que he visitado, 29 de un total en la Guía de España y Portugal 2018 de 218, es decir, un 12%. Suman 43 estrellas de las 270 que tenemos la suerte de tener cerca, un 15%.

Se que soy un afortunado y precisamente por ello, he querido que en este aniversario vosotros podáis ser partícipes de esta experiencia singular y enriquecedora. En mayor o menor medida todos tenemos garantizada una comida, pero los más desfavorecidos no lo tienen asegurado.

Bajo el lema #todoscomen5aniversario también quiero mejorar las condiciones de aquellos que viven en la precariedad y parte de los beneficios de este sorteo serán donados a la Cocina Económica de Oviedo. Así que dependiendo de vuestra implicación en esta iniciativa, me permitirá ser más generoso con la causa.

El sorteo lo celebraré el 22 de diciembre a las 12 horas. Aunque nada tiene que ver con el Sorteo de Navidad, he escogido esta fecha porque tradicionalmente quien más o menos lleva alguna participación y está atento a este día.

La idea es entregar el premio, no quiero que quede desierto, por ello de no aparecer el afortunado en 72 horas procederé a sortear de nuevo.

El sorteo lo haré mediante un directo en Instagram, utilizaré Ramdom.org un programa de generación de números aleatorios con el total de papeletas vendidas, en principio serán 1000 con números correlativos. El número será publicado y publicitado en todas las plataformas sociales en las que participo como Fuego de Mortero, es decir, Instagram, Facebook, Twitter y este dominio .com, por lo que sería conveniente que me siguierais, si no lo habéis hecho ya.

El ganador deberá mandar en menos de 72 horas una foto suya con el boleto premiado y su número de teléfono al email:  fuegodemortero1970@gmail.com

Cada participación tiene un módico precio de 10€ que os permitirá ganar UNA CENA PARA DOS PERSONAS EN CUALQUIER RESTAURANTE MICHELÍN DE ESPAÑA DURANTE EL 2019

Obviamente no incluyo desplazamiento, ni hotel, ni bodega. El menú degustación que haya disponible, se servirá a mesa completa y me encargaré de coordinar con el ganador la fecha y lugar que el decida, siempre sujeta a disponibilidad por parte del restaurante.

Las papeletas se venderán en Oviedo y a la espera de poder confirmar algún punto de venta más del que iré informando en las distintas plataformas, las podréis encontrar en Mi Mamut, en la calle Nueve de Mayo, 2 (entrada lateral del C.C Salesas, antiguos Minicines), además por la compra de cada papeleta al café estáis invitados por Fuego de Mortero.

Hace tiempo que te sigo y quiero participar, pero vivo en Barbate, Elche, Úbeda, Denia…..etc. ¿como puedo conseguir una participación?.

Muy sencillo, podéis hacerme el pago por PayPal a la dirección juangarcia@sacejo.com es importante que marquéis la opción enviar dinero a un amigo o familiar. El mínimo son 2 participaciones (20€) y una vez hecho el pago me mandáis un correo a fuegodemortero1970@gmail.com donde me indicáis desde el correo que hicisteis el pago y vuestra dirección postal completa, para que os las pueda enviar por correo.

Si no tenéis PayPal, podéis hacerme una transferencia a la cuenta del BBVA ES4801824801120210052353 y en el concepto ponéis el email desde el que me escribiréis a fuegodemortero1970@gmail.com facilitándome el nombre y dirección postal.

La verdad que estoy muy ilusionado con el proyecto y espero que tenga buena aceptación entre vosotros, creo que el premio merece la pena, colaborareis con una buena causa y las probabilidades de que os toque son mucho mayores que en el Sorteo de Navidad.

Mesón La Cuesta


Mesón La Cuesta

Mesón La Cuesta – C/ Sacramento,16  –  Cádiz   Tlf: 956 22 59 92

Tantos años empapándome de calidez y calidad sureña y nunca haber estado en Cádiz,  parecía propia de la conjura de los malditos. La tacita de plata, cuna de nuestra primera Constitución y punto de partida de numerosas expediciones al Nuevo Mundo, sonaba a ritmo de comparsa en mi cabeza y alcanzaba sones de chirigota por tan tremenda injusticia exploradora.

              

Hasta aquí hemos llegado, me dije cuando planeé mi estancia en el cercano Puerto de Santa María. Una breve pero intensa incursión dominical me llevó a recorrer los callejones y rincones que suenan a algarabía y huelen a fritura.

 

Agosto, domingo, 9 de la noche, no son una buena combinación y encontrarte con algunos locales cerrados que tenía señalados a fuego como Casa Manteca, Abastos y Código de Barra, causaron cierto descontento, ahora todo estaba en manos del azar, un guía que no siempre es buen consejero.

Hay veces que el destino ya está escrito y dar vueltas sin rumbo, pero siempre acabar en la calle Sacramento donde al fondo veíamos una tasca con sitio en su terraza, parecía indicarnos que allí debíamos recalar.

Encontrar sitio para cenar en una terraza en esta época te pone en alerta, será que hay poca gente porque es muy malo o porque hemos tenido una suerte del carajo. Si el gusto o destino lo ha de marcar lo que otros digan nunca habría gente en los restaurantes, alguno tendrá que ser el primero.

Unas simples pizarras anunciando alguna de sus especialidades fue suficiente para dejar de buscar. El primer contacto fue de amabilidad y simpatía, y una “maceta” de cerveza echando un vistazo a la carta, argumentos sobrados para no seguir deambulando.

El local es muy setentero, el típico mesón donde te podrías encontrar a los Alcantara de Cuéntame. Y no es una forma de hablar porque recuerdo la visita a Cádiz de ese buen programa llamado Un País Para Comérselo donde Imanol Arias y Juan Echanove recorrían lugares emblemáticos con mucha tradición.

Mesón La Cuesta

Esas decoraciones obsoletas son vestigios de la historia, concretamente de la de Juan Rodríguez, que durante muchos años dio lustre con sus salsas a la cocina del Hotel Claridge’s en Londres.

A finales de los 70 regresó a su Caí para seguir dando bien de comer, con sus especialidades en pescados, de la que la urta a la piedra es creación propia.

Comenzamos por una abundante ración de choco frito.

choco

choco

Seguimos con los cefalópodos, un pulpo en vinagreta muy conseguido.

pulpo a la vinagreta

pulpo a la vinagreta

Una debilidad que siempre tengo en el sur son las ortiguillas, el mar a mordiscos, que en este caso acompañaban con unos pimientos verdes.

ortiguillas

ortiguillas

Finalizamos con la afamada urta a la piedra, sin entrar en demasiadas consideraciones, es parecida a la roteña pero la salsa esta pasada y además se acompaña de mariscos. Estaba muy buena.

urta a la piedra

urta a la piedra

Al final el azar fue benigno y salimos satisfechos, ha sido el aperitivo de una más que segura vuelta a Cádiz capital para seguir explorando sus rincones.

Txogitxu


Imanol Jaca

Dicen que la carne es débil e Imanol Jaca, afinador de carnes donostiarra, habla de dar látigo cuando se encuentra frente a una parrilla. Para los amantes de la carne, cuando escuchamos y vemos acariciar la carne, hundir el dedo para notar la infiltración de grasa, los ojos morbosos con que contemplamos esas magnificas piezas, os garantizo que vivimos un pasaje sexual más propio de una novela del Marqués de Sade.

Nos gustan viejas, grandes y gordas, buscamos esas carnes entreveradas que proporcionan mayor placer, así somos los carnívoros y desde cárnicas Txogitxu se encargan de proporcionar una materia prima que ha convertido al País Vasco como destino imprescindible del buen txuletón.

La trascendencia de la carne a lo cultural no sería entendible sin sus sidrerías, muy distintas a las asturianas. El chuletón es el rey, nada de patatas fritas, si acaso una simple ensalada de lechuga y cebolla o unos pimientos del piquillo.

Gracias a Productos Cárnicos El Cuco, ayer pude acudir a la charla-degustación organizada en la sidrería El Ferroviario. Carmen Ordiz, de G de Gastronomía hizo las labores de presentadora speaker e Imanol puso el resto, muchas tablas y ese carácter vasco tan natural que a veces se convierte en irreverente pero que siempre ha de ser tomado con humor, algo que sin duda derrocha Jaca.

 

El muestrario de carnes que Txogitxu nos presentó fue todo un lujo para los sentidos. La vista se nos iba a esas grandes piezas, el olfato se encontraba con trabajo cuando las primeras gotas de grasa se fundían, el oído se afinaba con el crepitar, el tacto se convertía en la mejor forma de hacerse con un tozo de carne, y finalmente el gusto buscaba la siguiente pieza que echarse a la boca para conseguir el pleno deleite.

Unos embutidos de locura nos ayudaron a mantener la salivación a raya, la cecina, el chorizo, un carpaccio antológico dejarían más tarde paso a la chistorra y salchichas.

Mientras la parrilla cogía fuerza, a machetazos Imanol iba seleccionando las piezas que más o menos rondaban o superaban el kilo. Nos hablaba de unos 350grs por persona si la comida era acompañada de unos entrantes, pero ante esa calidad yo no me distraería y el kilo lo asumo con facilidad.

Nos habló de tipos de parrilla, para él la optima es la de barilla con cierta inclinación para que la grasa al caer no avive la llama. La parrilla en V dice que es como un coche falto de potencia cuando se le quiere pisar a fondo, el hueco formado por la V actua como airbag y no fluye todo el calor.

La carne siempre debe estar atemperada, las brasas son de carbón porque la leña aunque más romántica añade tiempo. En condiciones óptimas de látigo cuatro minutos por cada cara sería suficiente para obtener un buen asado. Tras los primeros cuatro minutos le damos la vuelta, salamos abundantemente cubriendo toda la superficie con sal marina gorda, en un par de minutos se humedece y sala la carne suficientemente.

Nos comenta que lo sirven en una bandeja a 80º para que se mantenga el calor y no se siga haciendo. Los platos de los comensales también han de estar a 80º, porque al jugar con unas temperaturas tan ajustadas, un simple aire acondicionado en sala puede que nos desvirtúe el resultado final.  Dependiendo de la cantidad de comensales se irán sacando por tandas.

Disfrutamos de varias razas y cortes en un ambiente muy distendido, porque al final los carnívoros no somos tan mala gente, respetamos la naturaleza y hasta nos apiadamos de los vegetarianos, veganos y demás malnutridos.

Pechugas de Pollo Rellenas de Morcilla de Burgos


Seguro que aquellos que no cocináis demasiado habréis oído esa “condescendiente” frase de “esta receta sale sola, son cuatro cositas”. Se que resulta molesta para los que entrar en cocina lo asemejan a limpiar el chapapote de una playa de 5kms, pero a veces resulta tan verdadera como exasperarte.

1:45 de un sábado cualquiera, la idea inicial era comer unas pechugas a la plancha y morcilla de arroz frita. Sale en una conversación la palabra relleno y salta la chispa, como cuando Vicky El Vikingo se frotaba la nariz y decía: “ya lo tengo!”.

Con cuatro cosas, unas pechugas, una morcilla de Burgos Rios, una salsa de tamarillo y un chorrito de vino tinto acababa de dar lustre a los mismos alimentos que nos íbamos a comer de forma aburrida.

Vale que lo de la salsa de tamarillo es un poco para frikis de la cocina, pero una salsa de tomate también hubiese ido de perlas. Obviamente, con esta salsa tiré de fondo de armario, no suelo guardar ni congelar en abundancia pero tener algo mano siempre resulta muy útil.

Estamos fuera de temporada del tamarillo aunque tampoco es una fruta que aún en temporada sea de gran consumo en nuestra península. Podéis pinchar en el enlace y ver la receta completa del chutney, que no repetiré. Lo único que hice fue añadirle un poco de vino tinto.

Comenzamos quitando la tripa a la morcilla, en una sartén con un poco de aceite la descompactamos hasta que se tueste un poco y reservamos.

Salpimentamos las pechugas, ponemos el relleno de la morcilla de arroz y cerramos con la ayuda de unos palillos de madera. Freímos las pechugas hasta que se doren en no demasiado aceite. Por otro lado calentamos la salsa mezclada con el vino, le incorporamos las pechugas a las que habremos retirado los palillos y dejamos que se cocine todo junto un par de minutos. Servimos.

Son las 14:15 y ya estamos comiendo este plato tan delicioso y pintón. En cocina hay que ser creativos y servirnos de todos los recursos que tenemos a mano.