Feria Agroalimentaria de Productos Ecológicos de Asturias (FAPEA)


El verano no es sólo para las bicicletas y los días de playa, los largos y cálidos días concentran durante los fines de semana multitud de fiestas y eventos populares en los que resulta imposible tener el don de la ubicuidad.

No es que me prodigue mucho en las visitas, los actos multitudinarios me suelen abrumar. Tampoco es que tenga agorafobia, pero las colas y yo tenemos una particular batalla aunque se trate de conseguir una ración de sardinas a la plancha en Candás o ver el Descenso Internacional de Piraguas en el Río Sella.

El Ayuntamiento de Llanera cuenta con un recinto ferial y una amplia experiencia en la organización de eventos. A principio de verano celebran la fiesta de los Exconxurados, una corderada con ambientación medieval que para mi es uno de los hits del verano.

Este fin de semana pasado celebraban la Feria Agroalimentaria de Productos Ecológicos de Asturias, una buena oportunidad para abastecerse con productos eco y disfrutar de un programa festivo muy elaborado donde la ganadería también formaba parte importante.

Otro de los reclamos fue el V Concurso de Tapas Ecológicas, del que tuve el honor en ser uno de los jueces junto a Nuria González del Restaurante La Corriquera y Raquel Mendaña de No Te Quedes Sin Comerlo Ni Beberlo. Una invitación del Ayuntamiento de Llanera que me hizo mucha ilusión y que Carmen Bernaldo de Quiros guió a la perfección como speaker.

Esta claro que es un robado, nada de posado.

Seamos grandes chef o simples cocineros de supervivencia, la elección de una buena materia prima mejorará nuestros resultados.

Lo fácil y cómodo tiene los días contados, nos hemos dado cuenta que muchas veces hasta ni es saludable. ¿Como se puede explicar la venta de una bandeja de tomate ya cortado en una bandeja de plástico?, obviamente ha perdido todo su aroma y sabor.

Cada vez apreciamos más aquello que conserva el sabor de toda la vida y conscientes de la herencia envenenada que se quedarán nuestros hijos, buscamos productores que busquen la sostenibilidad de nuestros mares y tierras.

El mundo ecológico poco a poco va ganando la batalla y la comprensión de clientes en aquello que cuesta un poco más pero que nos aporta bienestar.

El concurso de tapas tiene una dinámica muy divertida y diferente. Se les da a cada participante un sobre con 50€ que han de gastar en un tiempo de 15 minutos comprando el producto en cualquiera de los puestos allí ubicados, después tenían una hora para elaborar en directo 30 tapas para el jurado popular y 3 más para el jurado profesional.

Los participantes en esta ocasión fueron el Café Restaurante Plaza, La Sidrería Restaurante Urriellu, Peña Mea y Evoque.

Aquí podéis ver un vídeo en pleno proceso de elaboración.

Transcurrida la hora pasamos a degustar cada elaboración. Juzgamos sobre todo el sabor pero también incluimos criterios como la presentación, facilidad para comer y originalidad.

Comenzamos por la tapa del Evoque, una tosta con una base de tomate, queso de Varé a la plancha y espuma de albahaca.

El siguiente fue Uriellu con una carne sobre un crepe y una salsa vegetal.

Peña Mea presentó una tosta con lascas de queso fundido y un pochado de cebolla, ajo y unas setas shiitake.

El Plaza apostó por el dulce con un vasito que en su base tenía un muesli, requesón y mermelada de frambuesas.

Al final de las deliberaciones concluimos que el ganador debía ser Peña Mea, coincidiendo con las votaciones del jurado popular. Enhorabuena al ganador y al resto de participantes por cada una de sus propuestas.

Una experiencia muy enriquecedora y sin duda un plan alternativo en una jornada de intenso calor en la que me sorprendió la gran afluencia de público.

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Las Galletas de la Familia


Galletas de la Familia

La receta que hoy os presento puede que la llaméis de otra manera, pero a mi sólo se me ha ocurrido darle el nombre de mi familia. Son unas galletas rellenas de crema pastelera de las que tengo recuerdo de comerlas por primera vez en el pueblo de mi padre, Cazorla (Jaén).

Tanto a mi hermana como a mi, nos gustaron tanto que insistimos a nuestra madre para que las hiciera. Ella le fue dando sus toques personales y exceptuando el tipo de licor con que las emborrachemos, la receta sigue siendo la misma.

Galletas de la Familia

No se trata de la quinta esencia de la repostería, sus ingredientes son bastante sencillos pero al juntarlos todos se convierten en un capricho y un vicio del que querréis abusar.

Trato de huir de la repostería por las razones obvias de sus excesos calóricos, pero cuando se que voy a tener alguna reunión en la que estén varias personas para repartir, me animo.

Galletas de la Familia

Esta versión de hoy me ha quedado muy alegre, no tenía un vino dulce tipo mistela y lo he sustituido por Cointreau. Admite cualquier espirituoso.

Ingredientes:

2 paquetes de Galleta María, 1L de leche entera, 100grs de azúcar blanquilla, 10grs de azúcar vainillado, 40grs de Maizena, 1 rama de canela, 6 yemas de huevo, Cointreau, azúcar y canela para rebozar, 2 huevos para el rebozo y AOVE desahumado.

El primer paso será hacer una crema pastelera, para ello infusionaremos el litro de leche con la rama de canela llevándolo a hervor en un cazo. Colamos y dejamos que se enfríe hasta tener una temperatura tibia.

Galletas de la Familia

Mezclamos los 100grs de azúcar con el azúcar vainillado. Separamos las yemas de las claras y las ponemos en un bowl grande, batimos, añadimos los azúcares, batimos e incorporamos una mezcla de un poco de leche que hayamos reservado para diluir la Maizena, batimos e incorporamos en hilo la leche infusionada a temperatura ambiente para que no cuaje el huevo.

Esta mezcla la pasamos a una cacerola y a fuego fuerte sin parar de remover esperamos a que espese. Volcamos en un recipiente plano para que se enfríe, podemos pasarlo a la nevera o acelerar el proceso combinando con el congelador.

Galletas de la Familia

Mezclamos el azúcar con la canela, batimos un par de huevos, calentamos el licor en el microondas para que absorban mejor las galletas, ponemos a calentar el aceite que previamente habremos desahumado con una cáscara de limón.

Tomamos dos galletas, empapamos ligeramente con el licor para que no se reblandezcan demasiado y se rompan, le ponemos un poco de crema pastelera, cerramos, pasamos por huevo y freímos de una en una. La escurrimos y pasamos por la mezcla de azúcar y canela y la dejamos reposar en papel para absorber los restos de aceite.

Galletas de la Familia

Galletas de la Familia

Galletas de la Familia

A Tafona by Lucía Freitas


A Tafona by Lucía Freitas

A Tafona by Lucía Freitas – Virxe da Cerca, 7  Santiago de Compostela  Tlf: 981 562 314

Cualquier excusa siempre es buena para visitar Santiago de Compostela, seamos peregrinos o simples turistas en busca de una ciudad acogedora con mucha historia, que además destaca por una gastronomía ligada a un excelente producto gallego, nadie abandona Santiago sin la promesa de regresar.

Plaza del Obradoiro

En mi caso se cumplían justo tres años desde mi última visita en la que pude disfrutar de aquel maravilloso concierto de Mark Knopfler, un virtuoso de la guitarra al que al menos una vez en la vida os recomiendo ver en vivo.

En esta ocasión volví a disfrutar de otra virtuosa, pero esta vez de los fogones, se trata de Lucía Freitas, compostelana de raíces asturianas por parte de padre y cada vez más ciudadana del mundo. Formada en el País Vasco, donde cursó estudios se desplazó a Barcelona para seguir formándose en el mundo de la pastelería de restaurante en el Espai Sucre de Jordi Brutón.

La constante evolución ha hecho que parte de su vida peregrinara por alguno de los templos de la gastronomía nacional, como el Celler de Can Roca, Mugaritz, El Bohío y Tapies.

Aunque ya lleva 9 años regentando A Tafona en su vuelta a casa, esa inquietud por seguir evolucionando y que apunta a la constelación Michelín, la está llevando a viajes de trabajo y aprendizaje tan dispares como Japón o India, además de presencia nacional en pop-ups como Saberes y Sabores. Diferentes culturas, productos nuevos y dispares ayudan a que en su proceso creativo se note una evolución, pero siempre manteniendo la esencia gallega de una cocina tradicional con producto de proximidad, aderezada con vanguardia.

Importar ideas, conceptos, sabores resulta muy interesante, pero como buena gallega, su cocina también se exporta y se encargó de asesorar y diseñar la carta de Tomiño, un restaurante gallego en plena Little Italy del bullicioso Manhattan, al que me pude acercar el pasado febrero.

Escasos 50 metros la separan del excelso y nutrido Mercado de Abastos de Santiago, un lujo que garantiza la frescura del producto que además complementa con los de su propio huerto, una tendencia cada vez más apreciada por chefs y comensales.

 

Lucía pertenece al magnifico grupo Nove, una asociación de 24 cocineros cuyas premisas son el mantener la esencia de la cocina gallega, recuperar la tradición y renovarla teniendo en cuenta la sostenibilidad, la recuperación de productos y de esta manera crear una imagen de marca en la que la calidad y el sentimiento está por encima de todo.

Poco a poco voy descubriendo el trabajo que hacen y ya son unos cuantos. En Lugo, Álvaro Villasante del Restaurante Paprica, en Pontevedra, Javier Olleros del Culler de Pau, Rafa Centeno e Inés Abril de Maruja Limón, Pepe Solla en su Casa Solla y Yayo Daporta con el restaurante de su propio nombre.

Si tuviésemos que buscar una definición de la comida que Lucia hace, podemos decir que se basa en el mar y en la estacionalidad del producto. Su menú de mercado lo deja bastante claro, de los 11 platos si quitamos los tres postres, los ocho restantes tenían como base el marisco o pescado, si bien el ultimo era un mar y montaña de cigala y papada.

A Tafona by Lucía Freitas

Hablemos del restaurante, A Tafona se traduce al castellano como Tahona, ese lugar en el que originariamente se elaboraba el pan partiendo de la molienda del trigo, para lo cual se utilizaba una pesada piedra que trituraba el trigo y que tras un tamizado sirve para elaborar panes.

Unos panes que en A Tafona tienen gran presencia, probando hasta cuatro variedades: castaña y pipas de girasol; cebolla, cerveza y aceituna negra; de uvas pasas; agua de mar.

Panes

Panes

Ubicado dentro de A Tafona do Peregrino, un hotel desde el que podemos acceder al restaurante, pero que también cuenta con una entrada independiente por la Ruela da Tafona.

Tanto el logotipo como la entrada en marquetería de madera hacen alusión a ese origen del que toma el nombre, unas formas geométricas nos recuerdan a las espigas del trigo.

Se intuye que donde ahora lucen mesas y la cocina vista, en su día fue un espacio abierto al aire. Le delata esa cubierta transparente, las escaleras que dan acceso al hotel, y sobre todo las argollas encastradas en el granito que nos recuerdan que ahí se amarraban los animales.

El restaurante ha cambiado su decoración y mobiliario por lo que si ya lo conocíais, es ocasión para volver y comprobar el nuevo cambio de imagen que ya cumple un año. Unos cambios que no sólo se circunscriben al diseño interior, ha eliminado los menús del día para centrarse en la parte gastronómica.

A Tafona by Lucia Freitas

Consciente de los diferentes poderes adquisitivos, no renuncia a que su cocina sea conocida en todos los ámbitos, un contacto más directo e informal entre comensal y cocinero.

Platos más contundentes que no encajan en la amplitud de los menús degustación que ofrece A Tafona, por ello Lume se instala en la Rúa das Ameas, una de las más gastronómicas, también paralela al Mercado de Abastos, donde la gente podrá compartir platos de una manera más desenfadada.

Para conocer en profundidad la cocina de un restaurante gastronómico siempre recomendaré que optéis por sus menús largos, en este caso se llama Menú de Mercado. Acompañado por mi madre, hacía inviable que esta pudiese comerse todos platos y tuvieron la deferencia de poder acomodar parte a la carta y el menú, una práctica que no se realiza porque estos han de ser servidos a mesa completa.

Por estructura del artículo os mostraré primero los platos que ella eligió. El primero formaría también parte del menú degustación así que podréis ver la diferencia entre las porciones.

Para beber opté por las dos variedades de cervezas Alhambra, la clásica Reserva 1925 de botella verde y la Reserva Roja que no estoy seguro si es la antigua Mezquita.

Alhambra Reserva 1925  Alhambra Reserva Roja

Común a los dos servicios se sirven una serie de snacks que complementan a dos de los panes que se acompañaba de una mantequilla de tomate seco y albahaca.

Mantequilla de tomate seco y albahaca

Mantequilla de tomate seco y albahaca

Un primer pase con un tiradito de mujol de batea servido sobre una hoja de limón brasileño, regado con una salsa ponzu y un airbag relleno de pil pil de tomate cubierto con una panceta de Guijuleo y esferificación de aceite de oliva.

snacks

Tiradito de mujol

Airbag de pilpil de tomate y panceta de guijuelo

A continuación un trío formado por unos conos con paté de pollo y membrillo, unas mini croquetas de morcilla dulce con topping de manzana y una brandada de bacalao servida sobre su piel crujiente sobre una tierra de olivas negras y rematada con una tempura de codium.

Snacks

conos de pate de pollo y membrillo

croqueta de morcilla dulce   croqueta de morcilla dulce

Brandada de bacalao

Finalizamos los aperitivos con una gloriosa re interpretación de empanada líquida de maíz y berberechos servida en unos llamativos vasos diseñados por Ojea Studio.

empanada liquida de maiz y berberechos

Empanada líquida de maíz y berberechos

Como entrante en un día caluroso, nada mejor que un gazpacho. Este era de cereza, remolacha y bonito de Burela, aderezado con piñones, pimienta rosa y otros toques, las diferentes elaboraciones formaban este delicioso cuadro que ha de mezclarse para entender toda la explosión de sabores.

Gazpacho de cerezas, remolacha y bonito de Burela

Gazpacho de cerezas, remolacha y bonito de Burela

Gazpacho de cerezas, remolacha y bonito de Burela

El siguiente y último plato que alcanzó a probar mi madre, fueron las mollejas con berenjena y queso. Un señor plato, contundente, armónico y con una combinación de sabores sorprendente.

Mollejas, berenjena y queso

Mollejas, berenjena y queso

Mollejas, berenjena y queso

Mollejas, berenjena y queso

Mi Menú de Mercado comenzaría con una ostra, manzana verde y encurtidos. Muy refrescante contraste de ácidos, salados y dulces aportados por una gelatina de manzana y esferificaciones de pepino y piparra.

ostra, manzana y encurtidos

ostra, manzana y encurtidos

ostra, manzana y encurtidos

Seguimos con el marisco, un cebiche de vieira curada en sal acompañada de un helado de leche de tigre y una huevas de trucha. Juego de texturas y sabores.

cebiche de vieira y helado de leche de tigre

Cebiche de vieira y helado de leche de tigre

Cebiche de vieira y helado de leche de tigre

Cerramos la parte refrescante con el ya mencionado gazpacho de cerezas y remolacha en porción menú.

Gazpacho de cereza, remolacha y bonito de Burela

Gazpacho de cerezas, remolacha y bonito de Burela

Choco, cebolleta a la parrilla y pera. Un delicioso choquito acompañado de un finísimo tartar de pera y sus propios jugos.

Choco, cebolleta a la parrilla y pera

Choco, cebolleta a la parrilla y pera

Choco, cebolleta a la parrilla y pera

Turno de la xarda lacada en soja y ahumada con romero, con guisantes y tirabeques sobre un caldo de salazones de pescado y algas. El caldo junto al potente sabor del jurel hecho al punto ideal deja un gran sabor a mar en cada bocado.

Xarda lacada en soja

Xarda lacada en soja

Xarda lacada en soja

Contrastamos ahora con la suavidad de una pescadilla de Celeiro acompañada de una crema de apionabo y una salsa de citronela. El sabor terroso del apionabo se equilibra con los aromas cítricos de la citronela que junto a la textura de la pescadilla hacen un bocado meloso.

pescadilla con crema de apionabo y salsa de citronela

pescadilla con crema de apionabo y salsa de citronela

pescadilla con crema de apionabo y salsa de citronela

El siguiente plato es un transgénero, ¿como?. Se trata de un pinto o maragota, un pez que durante sus primeros ochos años son todo hembras y que luego algunos se convierten en macho. Tras esta curiosidad animal, este Pinto se sirve sobre una meunière con botarga, tirabeques y mini calabacines de la huerta de Lucía.

Pinto sobre meuneire

Pinto sobre meuniere

Pinto sobre meuniere

Cerramos los platos principales con el mar y montaña de cigala sobre una melosa papada que se posa sobre un cordón de cebolla asada y completa con unos puntos de limón.

cigala y papada

Cigala y papada

Cigala y papada

Amante de la pastelería, Lucía se define como “cocinera y pastelera” y no la entiende como algo desligado de la cocina. Como veréis, en los postres plasma toda su delicadeza y buen gusto por la armonía, creaciones en las que da pena meter la cuchara.

Comenzamos por este kiwi, chocolate blanco, albahaca, manzana ácida y esferas de aceite.

Kiwi, chocolate blanco, manzana y albahaca

Kiwi, chocolate blanco, manzana y albahaca

Kiwi, chocolate blanco, manzana y albahaca

El siguiente postre tiene mucho que ver son su viaje a la India. Mango Alphonso, fruta de la pasión, zanahoria, curry, leche de coco, flores….Namasté.

India

India

India

Finalizamos con La Vie en Rose, fresas, frambuesas, litchee, yogur…..armonía de color y sabor donde aúna diferentes técnicas.

La Vie en Rose

La Vie en Rose

La Vie en Rose

Tras unas tres horas de hedonismo, rematamos con los abundantes petit fours, que por sí solos ya habrían supuesto un postre.

Petit fours

Petit fours

Un colofón estupendo para una gran experiencia en nuestra particular ascensión al Monte do Gozo, donde la típica lluvia de Santiago, se había transformado en un nítido cielo azul, como si la cálida y serena mirada de Lucía quisiera haber guiado a estos peregrinos asturianos por un camino lleno de verdad, sabor e ilusión.

Lasaña de Verduras y Carne sin Pasta


Lasaña de verduras y carne sin pasta

Resultaría muy pretencioso compararme a un escritor profesional, pero lo cierto es que entiendo sus periodos de sequía productiva, sobre todo en mi caso que han de estar ligados a cocinar una receta. Creerme cuando os digo que no es nada fácil sacarse de la manga tres artículos a la semana, tratando de no repetir recetas y que encima sean originales.

En esta época de verano, tratando de acumular borradores para cuando lleguen mis merecidas vacaciones, no fluyen las ideas como debieran, será este tiempo mortecino que asola Asturias y que nos priva de la alegría de esos día de luz casi eterna.

Lasaña de verduras y carne sin pasta

Preguntando a mis allegados por si tenían alguna petición especial, ha salido esta receta de lasaña de verduras. Vale que lleva carne y queso, pero bastante sana es que no la he regado con bechamel y he prescindido de los hidratos de carbono de la pasta.

Partiendo de unos gigantescos calabacines de una huerta ecológica amiga, estaba claro que la base verde ya venía predeterminada. El resto de verduras, al gusto así que le añadí unos champiñones naturales, brócoli, tomate corazón de buey y albahaca.

Lasaña de verduras y carne sin pasta

Por lo que respecta a la carne utilicé unos 300grs de entrecot de ternera recién picada en la carnicería (mucho mejor que los preparados que no se sabe lo que llevan). Iría mezclada con una salsa de tomate pera con su ajo, cebolla y pimientos italianos rojo y verde.

Aunque no está en el collage, además de la mezcla de quesos que ponemos por encima para gratinar, le puse un poco de queso feta entre la capa de tomate y la de albahaca, una combinación ganadora.

Lasaña de verduras y carne sin pasta

Ingredientes:

Lasaña de verduras y carne sin pasta

1 calabacín muy grande, 1 pimiento italiano rojo y 1 verde, 4 tomates pera, 1 tomate corazón de buey, 1 cebolla, 4 dientes de ajo, 20 grs de albahaca, 6 champiñones grandes, 1 tronco grande de brócoli, queso feta, queso rallado, sal, pimienta y AOVE.

Lo primero que hice fue salpimentar la carne y hacerla en una sartén con un poco de aceite de oliva virgen extra. Cuando este hecha la desmigamos bien y reservamos.

Lasaña de verduras y carne sin pasta

Ahora pasamos a pelar y cortar. Los ajos sin el germen cortados en brunoise al igual que la cebolla y pimientos, el tomate cortado en daditos. En la misma sartén de la carne añadiendo un poco mas de aceite pochamos el ajo, cebolla y pimientos, cuando estén listos añadimos el tomate, le ponemos un poco de sal y dejamos que se haga nuestra salsa que no trituraremos. Cuando este lista le añadimos la carne y reservamos.

Lasaña de verduras y carne sin pasta

Laminamos los champiñones y con unas gotas de aceite los pasamos por la plancha y reservamos. Hacemos lo mismo con el calabacín, cortando unas láminas de unos 3-5 milímetros y reservamos. El brócoli lo rallamos y lo pasamos también por la plancha con un poco de aceite.

Lasaña de verduras y carne sin pasta

Cortaremos el tomate corazón de buey con el mismo grosor del resto de verduras, desmigamos el queso feta y lavamos las hojas de albahaca sin el tallo.

Lasaña de verdura y carne sin pasta

Una vez que tenemos la mise en place preparada procedemos al montaje de la lasaña. Una primera capa de calabacín en la base, cubrimos con la mezcla de carne con salsa de tomate, una capa de champiñones, sobre ella esparcimos el brócoli y tapamos con otra de calabacín.

Lasaña de verduras y carne sin pasta

Ahora ponemos el tomate, el queso feta y las hojas de albahaca, rematamos con una última capa de calabacín un cubrimos con el queso rallado. Introducimos al horno precalentado a 180º.

Lasaña de verduras y carne sin pasta

Lasaña de verduras y carne sin pasta

A Casa Do Tella e Rosalía


A Casa do Tella e Rosalía

A Casa do Tella e Rosalía – Praza do Curro, 6     Portosín / A Coruña     Tlf: 981 766 529

Cinco largos años han pasado desde mi ultima visita a la Ría de Muros y Noia, muchas cosas han cambiado en mi vida, pero el encanto de esta zona de rías baixas gallegas, permanece intacto.

Como en aquel entonces, me desplacé a la zona para visitar a una muy buena amiga que lleva veraneando muchos años en la playa de Caveiro, próxima a Porto do Son. Se trata de una zona poco masificada donde no abundan los alojamientos y al final me tuve que quedar en el cercano Portosín.

El hotel O Noso es un alojamiento perfecto para aquellos que no buscan grandes infraestructuras, reúne lo necesario, limpieza, habitaciones correctas, buen precio e incluso una piscina.

Habiendo salido tarde de Oviedo, en unas tres horas llegamos para una tardía comida, la hora extraña de las 4 de la tarde para el check in no nos apremiaba.

Tras un breve paseo por el puerto de Portosín y la playa de Coira, buscamos donde ser bien recibidos, algo sencillo en Galicia, donde el carácter de sus gentes hace que el viajero se sienta como en casa.

Puerto de Portosin

Playa de Coira

Situado en la que debía ser la plaza más céntrica, Praza do Curro, nos adentramos en A Casa do Tella e Rosalia, un restaurante con una bonita historia familiar que gira en torno a una edificación de 1860 que al principio fue una fabrica de salazones y vivienda.

El nombre de la casa quiere recordar a los antiguos propietarios, Tella (Manuel Lorenzo Carleos), de oficio marinero, y su mujer Rosalia Aguirre López, hija de emigrantes vascos.

Durante los años 30, Tella emigró a Brasil con el fin de poder comprar la casa y criar a sus 13 hijos y comenzar su andadura como armador de barcos por la que “Vamos Indo” acabo convirtiéndose en uno de los barcos con mayor numero de capturas.

El logotipo del ancla y las rosas hace referencia al tatuaje que Tella se grabó en Brasil para honrar a su esposa. Dos de sus nietos , Juan Mendez Lorenzo y Montse Santos Lorenzo han formado una Sociedad para abrir la casa al publico con su restaurante, en el que conservan como guiño a la tradición marinera familiar, desde el horno de la abuela, las paredes de piedra o elementos relacionados con las salazones.

A Casa do Tella e Rosalía

Aunque disponen de una zona de terraza a la entada, dentro del local podemos destacar como la parte noble el comedor que se encuentra en un agradable patio ajardinado abierto.

La carta es reducida pero muy interesante, sin duda el protagonista es el producto y tanto pescados como carnes elaborados para mantener sus jugos y sabor fresco son el reflejo de una cocina tradicional que sabe jugar con lo que ofrece el entorno.

Estando en Galicia no podía faltar en la mesa una cerveza Estrella Galicia, una compañía muy dinámica en lo que al marketing se refiere. Recordareis aquel articulo que hice hace un par de años donde recogía las etiquetas conmemorativas por su 110 aniversario.

Estrella Galicia

Este año el etiquetado de verano es diferente y soporta una campaña de promoción con premios bajo el lema Un Camino Diferente.

Si buscáis pulpo a feira al modo tradicional no lo encontrareis, pero en su lugar una versión en croqueta fue nuestro primer entrante. Muy acertadas, crujientes, cremosas y con mucho sabor a este plato tan característico de la gastronomía gallega.

corquetas de pulpo a feira

croquetas de pulpo a feira

El segundo entrante fue uno de los platos que mas me llamo la atención, ya sabéis que tengo especial querencia por las algas. Se trataba del arroz tostado con algas, una torta de forma redonda que emulaba un socarrat elaborado con espirulina y decorado con alga codium, alioli y brotes de lombarda. Un plato muy conseguido.

Arroz tostado con algas

arroz tostado con algas

arroz tostado con algas

Como principales un lenguado de ración generosa, unos 400grs. Nada que decir de un pescado de gran calidad bien ejecutado a la plancha, imposible que no fuese de 10.

Lenguado

Lenguado

Lenguado

Un chuletón de 1,2kgs de ternera gallega resultaba muy tentador pero la cordura hizo que me decantase por un entrecot de vaca que al igual que el pescado rondaba los 400grs.

Entrecot de vaca

Entrecot de vaca

Entrecot de vaca

Carne sabrosa, destacable sabor a parrilla, punto adecuado con interior crudo pero caliente.

Para finalizar compartimos una refrescante tarta de lima al punto de sal. Muy cremosa y cítrica elaborada sobre una base de galleta de mantequilla.

Tarta de lima

Tarta de lima

Si a esta buena comida le añadimos una jornada playera en compañía de Carmen, un baño en aguas de la ría que tenían la temperatura optima, avistamiento de delfines desde la arena y una puesta de sol cautivadora, resulta imposible no enamorarse de Galicia, máxime cuando habíamos dejado el Mordor ovetense bajo una capota gris y un constante orbayo.

Playa de Caveiro

Puesta de sol en Caveiro