La Marina


Vigo es una de las ciudades de España con mayor actividad portuaria y esto sin duda se refleja en la economía de la zona. Más allá de las industrias relacionadas con la automoción o la pesca, su puerto es destino de múltiples cruceros que desembarcan miles de personas ávidas de conocer la ciudad en un tiempo muy limitado.

Sin duda una de las estrellas de estos circuitos es el Mercado de A Pedra, donde hace muchos años era lugar ideal para conseguir tabaco de contrabando, ese rubio americano que tanto escaseaba durante los años 70.

Pero si por algo es famoso este mercado es por sus ostras. En la calle de las ostras nos encontramos con restaurantes a ambos lados y unas mesas de granito que con los años y gracias al Ayuntamiento de Vigo han mejorado. Incorporan unas cámara refrigeradoras y un fregadero anexo donde los expertos ostreros despliegan su técnica abriendo por docenas este delicioso manjar.

Podéis encargar las ostras en cualquier puesto y os las acercarán a la mesa de cualquiera de los restaurantes. Al natural o a la plancha, este marisco del que se dice tiene efectos afrodisíacos, supone un auténtico bocado al mar.

Si en mi penúltima visita a Vigo lo visité después de una jornada playera en las Islas Cíes, esta vez cambié la merienda por la comida, el tiempo amenazante de lluvia hizo que el plan inicial de volver a las islas se truncase.

De entre todos los restaurantes, esta vez recalé en La Marina, había una mesa en la terraza justo detrás de uno de los puestos y 100 años de historia la avalan. Ocasión ideal para comerse una docena y charlar con los profesionales mientras trataba de aprender sus técnicas con esta ostra plana.

Sólo en este puesto, me comentaron que sus ventas oscilan entre las 500-1.500 unidades al día, siendo los meses fuertes aquellos de verano donde desembarcan los turistas en masa. Nuestras ostras procedían de los viveros Daporta, tres generaciones utilizando el mismo puesto y que son primos de Yayo Daporta, el cocinero con Estrella Michelín en Cambados del que ya publicara artículo.

Como en la mayoría de locales de Galicia, sobre todo en sus zonas antiguas, nos encontramos con locales en cuyo interior las paredes de granito son las grandes protagonistas, en muchos casos son pareces medianeras. La Marina tiene techos muy altos y una gran sala interior con lamparas colgantes donde las mesas se distribuyen para dar cabida a muchos comensales.

Las ostras son sin duda el plato estrella y una docena nunca deberá faltar en vuestra mesa, ya sean al natural o a la plancha. En este caso hicimos media y media.

El resto de la comanda incluyó otros clásicos como los pimientos del Padrón, el pulpo a la gallega que se diferencia del a feira por incluir los cachelos, y unas almejas a la marinera.

Cuando llega la hora del postre y ves que aún te sobra ese excelente pan, inmediatamente pensamos en una ración de queso de tetilla con membrillo.

Rematamos con una tarta de queso al orujo.

Comienza a orbayar así que tras unas horas de pateada por esas cuestas y una buena comida, lo más aconsejable fue irse al hotel para echarse una buena siesta. A falta de sol, no se me ocurre como mejorar este plan.

La Marina – C/ Pescadería, 5  (Mercado de A Pedra)  –  Vigo      Tlf: 628 625 343

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s