Archivo de la etiqueta: tiramisu

Taberna Salcedo


Taberna Salcedo – Puerto de Tarna, 11  –  Oviedo     Tlf: 984 283 749

Suele ser habitual que asociemos un local de restauración a buenos momentos, esos que pasamos con familia o amigos alrededor de una buena mesa o barra de bar, sin embargo el caso que hoy me ocupa, tiene mi estigma particular asociado al dolor y la tristeza.

Antes de que sigáis leyendo más, mi caso personal nada tiene que ver con lo bien que he comido en este local, de hecho veréis que he repetido, pero en este mi cuaderno de bitacora reflejo gran parte de mi vida, y no siempre es de gozo y alegría.

Precisamente, por esta asociación he tardado dos años en escribir este artículo pues en fechas como estas la vida de mi padre se estaba apagando. En una de las visitas al hospital, por cercanía, acompañado de mi madre, recalamos en la Taberna Salcedo en su antigua ubicación de Bermudez de Castro.

Era un local pequeño, estrecho y algo oscuro, como los momentos que vivíamos pero su cocina puso ese punto de alegría que necesitábamos.

La ensalada de jamón de pato, foie y mango con crujiente de almendra casera nos dejó boquiabiertos, excelente presentación y sabor.

Seguimos con unos callos de los que había oído hablar. No soy nada maniático con el tamaño, me gustan pequeñinos y también grandinos, valoro por encima de todo el sabor y estos son deliciosos.

La sartén de huevos y picadillo de matanza, además de abundante tiene buen material y está bien cocinada.

Poco sitio quedaba para algo más, pero nos recomendaron el tiramisú y a la hora de escribir este artículo muchas piezas del puzzle me empiezan a encajar. Delicioso.

Transcurrido el tiempo, me enteré que habían cambiado de local, se habían mudado a la cercana calle del Puerto de Tarna, al local que ocupara la sidrería La Quinta. Por cercanía y tras visitar con mi novia la mutua Fraternidad (una vez más los médicos), rechazó mi invitación, desplazarte con muletas supongo quita las ganas de todo.

Como no hay dos sin tres, aprovechando una visita a Urgencias de mi madre tras un cólico renal, decidí dar carpetazo, afrontar una nueva situación y regresar con los mismos actores a un plató nuevo pero con la misma Directora.

La nueva Taberna Salcedo es mucho más grande, luminosa y amplia. Su entrada principal tiene una agradable terracita, una larga barra de bar da acceso al comedor distribuido en dos alturas, donde en su parte alta conservan el mismo cuadro que recordaba. La parte trasera tiene otra terraza abierta que da a una amplia plazoleta que comparte con otros locales de hostelería y que tiene buen ambiente en días de climatología benigna.

Las piezas del puzzle que os comentaba giran en torno a la figura de Annalisa Lusso, de origen italiano, es miembro del club de las guisanderas y además de ofrecer cocina tradicional, mantiene sus raíces transalpinas deleitándonos la última semana de cada mes, con unos menús italianos.

Por mi parte, no tuve más remedio que repetir los callos si bien en un ejercicio de auto control, pedí que no me sirvieran las patatas.

Como complemento a mi dieta sui generis, un secreto ibérico a la plancha del que sólo disfruté de los pimientos del Padrón de su guarnición.

Para venir de Urgencias, mi madre no lo hizo nada mal con el menú italiano aunque os confieso que necesitó de mi ayuda.

Ensalada Toscana, tortiglioni con trigueros y jamón, lasagna bolognesa con setas, y panna cotta con avellanas tostadas y compota de manzana casera fue el menú del mes. Ciertamente, por 19€, me parece que en no muchos italianos se puede comer así de variado y rico.

Yo creo que la deuda con la tristeza ya la tengo saldada, así que espero volver a repetir en circunstancias más festivas. El barrio de Teatinos ofrece buenas alternativas de ocio y tras ver una película en el C.C. Los Prados, la visita a la Taberna Salcedo puede rematar una jornada perfecta.

Anuncios

Bocamar


Bocamar – Marques de Pidal, 20  –  Oviedo    Tlf: 985 271 611 – 985 237 092

Si sonaran los acordes del Fly Me To The Moon de Sinatra, cerramos los ojos y al abrirlos tenemos frente a nosotros al mismísimo Woody Allen, muchos podrían pensar que se trata de una vivencia de la Gran Manzana cuando en realidad estamos en el centro de Oviedo.

Cuando Manuel Fernández abrió por primera vez las puertas de la Cafetería Aeropuerto allá por 1982, despegaba con un avión a hélices lleno de ensoñaciones. Un local amplio en el que se concitaban muchos viajeros con destino al Aeropuerto.

Pasaban los años y todos íbamos creciendo, de mis doce años iniciales en la apertura pasé a una adolescencia en la que se puso de moda jugar al billar americano y las cafeterías Aeropuerto y Rio Bamba eran nuestro lugar de encuentro. Cuan distinto es todo 30 años después, viendo a nuestros adolescentes hacer las mismas quedadas, pero en un McDonalds o plazoleta ávida de botellón.

Trás veinte años el Fokker F-50 de hélices decidió dar el salto a la turbina de un Airbus y convertirse en un restaurante marisquería, que desde comienzos del presente siglo, se ha consolidado en referente del buen comer en la capital del Principado.

Si hablaba de Woody Allen en el comienzo del artículo no es por casualidad, este genio cinematográfico recibió en 2002 el galardón del Premio Príncipe de Asturias a las artes y al contrario que otro genio, Bob Dylan, vino a recoger en persona el premio.

Fue tal el flechazo que tuvo con Oviedo, que años más tarde grabaría en la ciudad, alguna de las escenas de Vicky, Cristina, Barcelona. La ciudad ha sabido corresponderle y una estatua suya tamaño natural, luce mirando al Campo San Francisco.

Supongo que por recomendación o cercanía con el hotel de La Reconquista, recaló en el Bocamar y desde entonces, en cada visita que hace a la ciudad le reciben con los brazos abiertos, siendo uno de sus clientes más notables.

Por supuesto, con menos arte que el newyorkino, yo también me considero cliente y han sido numerosas mis visitas, de las que aquí recojo mis dos últimas. Ambas han sido celebraciones personales, una de ellas por el cumpleaños de mi fallecido padre, porque la no presencia física, nunca podrá eclipsar el recuerdo de quien hubiese cumplido 72 años.

La decoración del restaurante tiene alusiones a motivos marineros, desde su logotipo a un timón en la zona de bar o una escafandra de buzo en el comedor principal. Fotografías de personajes públicos, estampas del pasado y algunos cuadros de corte clásico visten sus paredes.

El comedor principal se caracteriza por un gran lucernario, mesas vestidas con una mantelería que conjuga el blanco y azul de clara alusión marinera. El servicio es muy profesional, discreto y amable.

Para beber una 1906 de Estrella Galicia y un aperitivo de manzanilla. Suelen servir algún pica pica de cortesía pudiendo encontraros con un pastel de cabracho , unas aceitunas o unas patatas aliñadas.

Juntando las comandas de ambos días os dejo por orden racional nuestras elecciones, en las que por supuesto no puede faltar algo de marisco, no en vano estamos en una marisquería y cualquier producto es de máxima calidad.

Ya sean unas simples andaricas (nécoras) o un bogavante, los puntos de cocción son impecables.

Unos calamares frescos siempre son una buena elección si tienen la categoría de estos.

Si hablamos de pescados, el respeto por la materia prima es máximo, su frescura hace que la mejor manera de disfrutarlos sea a la plancha y sus acompañamientos de patata cocida y tomate sean meramente decorativos, menos es más.

Este año voy con un poco de retraso en el disfrute de la costera del bonito del norte y esta fue mi primera ventresca, pero vaya ventresca, pura mantequilla.

Otro de los platos fue un mero, un pescado que no suelo pedir pero que resulta muy sabroso y tiene muy poca espina. Sin duda manejar formatos grandes, favorece el resultado en plato.

Para finalizar, una merluza a la cazuela, todo un clásico que nunca defrauda.

A los postres, tan solo pude probar este tiramisu, muy refrescante y con muy buenas texturas.

Aunque no pidáis postre no os marchareis sin algo dulce, a los cafés sirven unas tejas caseras que son estratosféricas, por tamaño, grosor y potente sabor a almendra puede que sean las mejores que haya probado nunca.

Poco más puedo añadir a un restaurante que resulta imprescindible para cualquier amante de los productos del mar. Los ríos tampoco se quedan atrás y en una apuesta personal de Manuel Fernández, Bocamar se hizo con el Campanu del Narcea en 2009 pudiendo ser disfrutado por unos pocos elegidos.

Feliz vuelo!

La Morena


img_4857

Llagar La Morena – Alto de Viella S/N – Siero   Telf: 985 26 39 44

Las afueras de las grandes ciudades y poblaciones cercanas siempre funcionan de maravilla como satélites, pero esto no quiere decir que no brillen con luz propia. No es extraño que puedan eclipsar opciones similares dentro de las urbes, porque los precios suelen ser más competitivos.

Hubo una época muy extensa en mi vida de folixero (fiestero), donde lo raro era quedarse en Oviedo a cenar. Bien es cierto que en aquellos años la Guardia Civil era la autoridad, se la respetaba pero no se le tenía el pavor de hoy en día, ahora se ha convertido en el Hombre del Saco y el Cobrador de Frac todo junto.

La cabra tira al monte y por mucho que nos atemorice la DGT, no dejaré de frecuentar lugares como La Morena para tomarme unas botellas de sidra, con moderación. Disponen de dos variedades, la natural tradicional Llagar la Morena y la D.O.P Prado y Pedregal.

Una de las cosas que me gusta de La Morena, funcionando desde mediados del siglo XIX, es que no ha sucumbido a la moda de convertirse en Parque de Atracciones. Entiendo que estas opciones de castillos hinchables, piscinas de bolas, camas elásticas…etc son muy socorridas por aquellos padres con ganas de respirar un poco de tranquilidad, pero para mi resultan una pérdida de identidad y en un llagar como el que nos ocupa, lo que me gusta es ver jugar a los niños tirándose corchos, como yo hice de pequeño.

Existen unas cuantas formas de llegar a este Llagar en Viella, pensareis al menos un par de veces que os habéis perdido, pero la referencia del depósito de agua en altura os hará de brújula.

la-morena-collage

Dispone de un parking bastante amplio que en caso de estar completo ya nos indica que sin reserva será complicado quedarse a comer sin esperar. Una zona exterior con unas cuantas mesas es la mejor opción si el tiempo lo permite.

Una vez que atravesamos el portalón de madera de esta edificación empedrada tenemos acceso a la zona con más encanto, techos altos, barricas, una prensa e instrumentos para la elaboración de la sidra, junto con una barra de bar muy auténtica hacen de esta parte mi lugar favorito.

El gran comedor de la zona trasera mantiene una estética muy asturiana pero que no consigue igualarse al de la entrada. La sidra se escancia a ritmo frenético y en ningún momento nos sentimos desatendidos, una imagen que contrasta con la modernidad de esas libretas digitales donde apuntan las comandas.

Y ¿que se come aquí?, pues la verdad que hay de todo y su alta rotación mantiene unos buenos estándares de calidad. Como veréis todo sabe tan bien como la pinta que tiene.

Zamburiñas
Zamburiñas

img_4361

img_4362

Navajas
Navajas

img_4879

img_4881

Parrochas con jamón
Parrochas con jamón

img_4887

img_4888

Tortilla de patatas
Tortilla de patatas

14585830_10154633596230972_163582524_o

Chorizos a la sidra
Huevos con patatas
Tortos con jamón y foie

Pollo al ajillo

Ensalada de tomate y cebolla
Alcachofas al ajillo con jamón
Espárragos frescos en 2 salsas
Fabada

Pote asturiano
Carne a la piedra
Carne a la piedra

img_4365

img_4366

img_4369

14513712_10154633596180972_743138672_o

img_4374

Entrecot a la parrilla

Presa ibérica con manzana
Presa ibérica con manzana

img_4893

Tiramisu
Tiramisu

14522484_10154633596130972_1495142520_o

Tarta de frixuelos
Tarta de frixuelos

La Tortuga


img_8278

La Tortuga – Aldea San Miguel, 6 – Tazones   Tlf: 985 897 168

Han pasado 20 años desde que conociera por primera vez La Tortuga y tengo el recuerdo tan fresco como aquel excelente calamar a la plancha que me comí junto a mi amigo Chaly y nuestra amiga americana Tina.

Todos conocemos los hábitos alimenticios de los americanos y es cierto que en España comemos cosas que a ellos les resultan muy chocantes, así que no os extrañe las caras de asombro cuando ven que degustamos la tinta. La cara de Tina era un poema y las risas que nos echamos a su costa hacen que esas imágenes sean imborrables.

Son muchas las villas marineras que flanquean nuestra costa, pero hay algunas que sobresalen del resto por su emplazamiento y belleza paisajista. Cudillero, Lastres, Llanes y Tazones son de las más visitadas y lo que puede ser un plus para el turista a los de aquí nos suele tirar un poco para atrás por aquello de las aglomeraciones.

tazones

Tazones, tan pequeño y con tanta historia a sus espaldas. Seguro os sorprenderá saber que fue puerto ballenero allá por los Siglos XIV-XVII, pero el hito más importante en su historia, fue recibir al futuro Carlos I de España y V de Alemania cuando desembarcó por primera vez en España, tras un error de navegación que debía haberlo dejado en Santander.

desembarco

Esta efeméride tuvo lugar el 18 de septiembre de 1517. El próximo año se cumplirán 5 siglos y seguro la representación que hacen cada año a finales de agosto, será más espectacular que nunca, así que id haciendo hueco, ¿por qué no en La Tortuga?.

En esta visita aproveche el día de San Mateo en Oviedo, último día oficial del verano, ¿quien podría haber un miércoles laborable en el resto de la región?, ¿cómo estaba la plaza?, abarrotá. Autobuses del Imserso con Sevillanos y me da que muchos Ovetenses pensamos lo mismo, así que tocó esperar por una mesa en la terraza.

la-tortuga-collage

Sin duda el gran encanto de los restaurantes de Tazones está en las terrazas y aunque disponen de un pequeño comedor interior, en el exterior duplican su capacidad.

En su día aquél calamar del que os hablo llego mano en cubo de un pescador y rápidamente fue interceptado por nosotros, más fresco imposible. A la entrada tienen en exposición producto que entra por los ojos desde el primer momento.

img_8288

img_8313

Uno de los “problemas” de Tazones es el sol y aunque lucía en todo su esplendor, dependiendo de la fase del año os tocará sombra aunque si sois pacientes y tenéis una comida larga acabe apareciendo otra vez por vuestra espalda.

El verano causa estragos en mi abdomen y ya que había huido del grasiento bollo preñado típico de este día festivo no era plan de igualarlo con una copiosa comida, aunque fuese pescadito. Espero volver pronto y aumentar el artículo porque tal y como lo recordaba, todo está excelente.

Últimamente me he aficionado a la marca de sidra Foncueva, un llagar de moderada producción en Sariego y nada mejor que unas andaricas (nécoras) para acompañarla.

img_8266

img_8281

img_8284

Zamburiñas y gambones a la plancha serían el siguiente paso para seguir disfrutando del mejor finger food a la española.

img_8290

img_8293

img_8295

img_8299

El plato fuerte, un ración de chopa a la espalda que me dejó a medias, me hubiese comido la otra mitad gustosamente pero tocaba moderación.

img_8304

Aunque no sea de dulce, el problema de no quedar fartuco (lleno) con el salado, es que hay hueco para el postre. La verdad que esta vez no me arrepiento, porque el tiramisu es de los mejores que haya probado en mi vida.

img_8311

img_8308

Prometo volver pronto y que no pasen otros 20 años, porque para ese entonces formaré parte de la excursión del Imserso.

Sergi Arola


img_2407

Por razones obvias todos los artículos transcurren en un tiempo pasado, aunque os garantizo que para mi, siempre están en presente porque aunque transcurran meses, como en este caso, editar las fotos, escribir y montar la estructura de cada nueva experiencia vuelve a activar sensaciones, recuerdos y una salivación constante.

Visitar a los grandes me infunde mucho respeto y por ello dilato la escritura más de la cuenta. Si bien es cierto que en esta ocasión, con el verano de por medio me he pasado tres pueblos y unas cuantas frenadas, tanto es así que por desgracia os hablo de una experiencia que en su ubicación de Zurbano 31, ya no podréis volver a vivir, ha cerrado sus puertas tras ocho años y veinte presente en Madrid.

Tristeza por ver como una etapa gloriosa de la gastronomía nacional desaparece, pero alegre al mismo tiempo, por poder haber estado ahí, sin saberlo, en uno de sus últimos pases y recordar episodios irrepetibles pero reemplazables. La vida continúa y el show must go on.

arola-entrada

Sergi Arola cuenta con 2 Estrellas Michelín y es un viejo rockero, de los que nunca mueren, así que temblad cuando saque nuevo disco, seguro será mejor que los anteriores y estaremos atentos al próximo lanzamiento. Mientras, podremos disfrutar de su trabajo en los numerosos estudios de grabación que tiene por todo el mundo, es el cocinero español con más presencia internacional. Portugal, Suiza, Turquía, India o Brasil, son las otras cinco cuerdas de una guitarra a la que aún le queda mucha música por tocar, aunque ahora la falte la 1ª en clave de MI.

Alumno de Ferrán Adriá y Pierre Gagnaire este barcelones se ha consagrado en el mundo de los fogones aunque sus otras pasiones son la música (bajo de Los Interrogantes y guitarra/compositor de Los Canguros) y las motos. Su estética rockera no es sólo pose y bien recuerdo su parte cañera en programas como Esta Cocina Es Un Infierno donde junto a Mario Sandoval (Restaurante Coque 2**), tuvo que sufrir la soberbia de Barbara Rey.

Hablando de rock con mayúsculas, el pasado 21 de mayo tuve ocasión de ser espectador de lujo en dos grandes conciertos, el de Sergi Arola y el de Bruce Springsteen. Si al segundo lo llaman “el Boss”, al primero le deberían llamar “el Sheriff”, las estrellas ya las tiene. Tres horas y media en cada concierto hicieron de este día una jornada inolvidable.

img_2678

Mi gran desconocimiento de la capital hizo que me pasara de la largo el restaurante y me tuviese que sonrojar al preguntar en el Santo Mauro, en el número 36, y muy amablemente me señalaran unos 20 metros más allá en la acera contraria. La entrada es tan discreta que no me sentí tan Paco Martínez Soria, casi parecía un club privado.

Nos recibía un gran panel decorado con musgo y piedras y una magnífica escultura de Xavier Mascaró del cual volvemos a tomar nota en una zona más recogida de la sala. Simplicidad y formas limpias son los ingredientes que encontramos subiendo las escaleras, ambientados con una luz muy intimista en las que el panelado de cuarterones filtra la poca luz que llega del exterior.

arola-entrada1

El mueble “transformer” del que salían cajones, se abrían puertas, es un ejemplo de como ahorrar espacio y enseñar lo justo. Creo recordar nueve exclusivas mesas redondas donde los butacones de piel resultaron muy cómodos para tan larga comida. Nada de manteles clásicos, muy en la línea de Sergi unas asimétricas piezas de cuero negro servían de salvamanteles sobre una mesa desnuda.

Mientras decidía que opción de menú tomar, nada mejor que una margarita, que en esas fechas por Madrid ya apretaba el calor. Además de A La Carta, disponían de un menú “Descubrimiento”, otro “Sergi Arola” y por el que me decidí “De Locura A Locura”, todos los platos de la carta, ¿quien dijo miedo?.

img_2433

Arrancamos con un vermouth rojo muy especial, en espuma con esferificaciones de naranja y aceituna con azúcar de ginebra para acompañar esa visión tan personal de las tapas que Sergi empezó a recrear.

img_2434 img_2435

El candy de anchoas y mousse de aceitunas junto con el pincho de tortilla de patatas son preludio de lo que podría ser una jornada de tapas por el barcelones barrio del Borne o el madrileño de La Latina, eso si, enfundados con un traje del futuro y unas gafas de realidad virtual.

img_2436

En la España de la diversidad, imperan clásicos con una clara denominación de origen, y a través de estos snacks miniaturizados, podemos recorrer buena parte de nuestra geografía en forma de empanadilla de marmitako, bocata de calamares, tortita de camarones, bomba de la Barceloneta o de patatas bravas mixtas. Es increíble la concentración de sabores y texturas en algo tan pequeño.

img_2439

clasicos

Finalizamos esta primera parte de aperitivos y snacks con un tiradito de remolacha que está marinada en jengibre y reposa sobre una base de ají amarillo. Lo remata una frambuesa y unos trocitos de cancha (maíz) para equilibrar los sabores terrosos, picantes, ácidos y dulces.

img_2462

img_2466

Parte esencial de una comida es el pan y cada vez más, en los restaurantes están prestando atención a un elemento que ha sufrido mucho desdén. Blanco, integral de semillas e hinojo, de tomate seco, grisinis, son acompañados de buenas sales con hierbas, de especias y canela, de una emulsión de aceite AOVE y una mantequilla de Soria.

panes

Ajustamos el contrapeso, activamos la corriente, la polea empieza a girar el plato, levantamos el brazo de nuestro tocadiscos y posamos la aguja para comenzar a deleitarnos con el Long Play de Sergi, el de los Interrogantes.

Espárragos Morados. Romesco, crema de los tallos, mahonesa y tierra de olivas dan lustre a esta yema confitada.

img_2469

img_2476

Los Langostinos. En fardos de pepino, cama de guisantes y un gel de menta. Una fina lámina de pepino envuelve un tartar de langostinos a los que unos guisantes lágrima de Llavaneres (comarca del Maresme en Barcelona) aportan ese sutil crujiente y un caldo también de langostinos ayuda a diluir el gel de menta.

los-langostinos

Los Perrechicos. Servidos simplemente aliñados, con ñoquis, habitas y yema. Para ligar el plato se vierte una emulsión.

perrechicos

Disculpad, acaba de saltar la aguja. Abandonamos los cocktail y pasamos a la tiranía de las grandes cerveceras, que tendrán una buena compensación económica para el restaurante pero que para el comensal, en un local de este nivel, disponer sólo de Heineken y Cruzcampo Reserva (ambas del mismo Grupo Heineken España), me resulta paupérrimo.

Morillas y Anchoas. Asadas, con un flan de panceta, caracoles “Bove” y chalotas. Interesante combinación regada con una salsa de garnacha.

morillas

Molleja de Ternera. Asada en especias en una minestrone de verduras. Un conjunto de textura melosa aportada por un caldo de pata de cerdo que rocía las mollejas blanqueadas, unas verdinas y una albóndiga hecha con la pata de cerdo y rebozada con las verduras de la minestrone.

mollejas

Toca dar la vuelta al disco y saltamos como Los Canguros para afrontar la cara B más hardcore.

El Lenguado. Asado al carbón, inspirado en una Florentina clásica. Juntos pero no revueltos es la asociación que Sergi hace de este clásico de la cocina italiana de Florencia. El lenguado por un lado, una crema de espinacas, dos hojas de albahaca que esconden una yema y emental con su bechamel y salsa elaborada con el jugo del lenguado.

lenguado

El Rape. Medallones en salazón, su hígado asado y falso arroz en costra. Elaborado con risoni, hierbas, y el jugo del rape ambienta el pescado en dos texturas, al que el placton y un alioli de almendra matizan.

rape

El Bacalao de Islandia. Lomo confitado, confitura de cebolla roja, costra de verduras y caviar de Aquitania. La confitura y unas salicornias en base, el lomo de bacalao con un velo y su colorida brunoise de verduras sobre el que coloca el renovado caviar francés de Aquitania. Desaparecido el Acipenser sturio del Estuario de la Gironda se ha repoblado con el Acipenser baeri procedente del Lago Baïkal y el producto actual es de gran calidad. Como en la mayoría de platos, se salsea con un jugo reducido.

bacalao

Vaca Vieja. Solomillos de rubia gallega, mantequilla de pimienta de Jamaica. Carne macerada durante 48 horas con hierbas y su jugo se acompaña de un puré con trufa negra, patata suflada,  champiñón y una zanahoria baby.

img_2588

img_2594

Pichón de Navaz. En dos cocciones, falsa patata asada y crema agria. Por un lado el magret y por otro el muslo con una reducción de su jugo, se acompaña de un puré de espárragos trigueros, maíz, una falsa patata elaborada con un puré rebozado en polvo de berenjena, en su interior foie, cubriéndola esta la crema agria y un brote de orégano.

img_2605

El disco se acaba, pero continuamos con la audición porque tras una pausa el vinilo sigue girando y tras unos cuantos surcos de sosiego vuelve a renacer la música, como esas canciones escondidas, disfrutemos del postre.

Una composición tan colorida como sabrosa nos ofrece condensados el “Audrey” Parfait de fresa con nata y sorbete de champagne; Manzana Granny Smith en una tarta “tatin” con helado de nata; Zanahorias de Jardín osmotizadas al jengibre con su té de ginger, frostin, cacao, helado de zanahoria a la vainilla; Tiramisu en una cúpula de cacao, café y saboyardi, helado de mascarpone.

img_2609

postres

Souffle al anís estrellado, helado de pan de especias y crujiente de haba tonka.

soufle

Ahora si que el show parece terminarse y el bis o encore, nos recuerda al del principio pero cambiando las notas saladas por unas dulces. Unos petit fours compuestos por: versión de un corneto con un cucurucho de nata con almendras garrapiñadas, versión de un apple pie de crumble de manzana con interior de fruta helada, versión de un tiramisu de amareto, versión de una piña colada, versión del cheese cake con macaron de fresa.

img_2640

petitfours

Fuego del infierno, polvo de estrella, acordes de cristal, rugido de Milwaukee, gasolina etérea, cuero curtido, inconformismo rebelde, piel tatuada con sudor, sabor a tradición….Sergi te esperamos y te queremos ver resurgir con más fuerza, porque siempre habrá hueco para los valientes en esta Highway To Hell.