Trifásico de Bimi, Quinoa y Maíz


¿Es un cocktail?, ¿es un postre?, nada de eso, es una copa trifásica con superpoderes que hará que se os fundan los plomos. Resulta tan beneficiosa para la salud como atractiva, y encima, está muy buena.

Dicen que dormir las horas adecuadas es salud y yo añadiría que también fuente de inspiración. Levantarte un sábado bien descansado con ganas de cocinar algo rico pero sin ganas de salir a la calle, me llevo a husmear en la nevera, a ver que se me ocurría.

Tenía cierta cantidad de bimi, un híbrido japones a medias del brócoli y una col llamada Kai-lan, que empezaba su declive, ya no estaba tan verde pero no por ello iba a desaprovecharse, pensé en hacer una crema.

Se considera que el Bimi es una ‘superverdura’ ya que es rica en vitamina C, D, calcio, ácido fólico, hierro y fibra. Dispone de más zinc, ácido fólico, antioxidantes y vitamina C que los espárragos verdes, el brócoli tradicional, la col rizada y las espinacas. Según un estudio de la UPCT (Universidad Politécnica de Cartagena), los compuestos bioactivos de carácter anticancerígeno, antioxidante y antiinflamatorio del Bimi son mejor absorbidos que los de otras crucíferas como el brócoli convencional, la coliflor o la col.

Mezclarlo con un ajo asado me pareció una idea estupenda, potenciaría su sabor y no tiene los efectos secundarios del ajo crudo o frito, se suaviza mucho y no repite.

Para una segunda fase, ya que andaba buscando algo muy saludable, nada mejor que aportar un cambio de texturas y utilizar la quinoa, el cereal de moda. Cocida en un caldo concentrado toma todos los sabores de este y con unas gotas de aceite de trufa negra de Mykes avivaría los aromas.

En la base, buscando un efecto cromático de contraste, nada mejor que repetir la textura de la crema, esta vez con un fuerte color amarillo-anaranjado, proveniente de un maíz dulce mezclado con zumo de naranja y unas especias muy aromáticas.

Para rematar la copa, jugué a caballo ganador con un huevo poché que por sí sólo con las virutas de jamón y lascas de parmesano ya es una delicia.

El conjunto de esta copa resulta muy suave y energizante, una comida repleta de nutrientes con la que seréis capaces de sorprender a propios y extraños.

Aquí tenéis la vídeoreceta, aunque como siempre os recomiendo seguir la receta escrita.

Ingredientes:

100grs de Bimi, 100grs de quinoa, 250ml de caldo de carne/verduras, 150grs de maíz dulce cocido, 1 naranja, comino, pimienta de Jamaica, 1 cabeza de ajo, 1 huevo, taquitos de jamón, lascas de parmesano, AOVE, aceite de trufa negra, hojas de tomillo, vinagre, sal y agua.

Comenzaremos la receta por aquellas elaboraciones que nos llevan más tiempo, es decir, la quinoa y el ajo, ambas toman unos 20 minutos. Diluimos una cuchara de postre con el concentrado de buey Bovril en 250ml de agua, en una cacerola ponemos a hervir el doble de líquido por una medida de quinoa. Al mismo tiempo cortamos una tapa fina de una cabeza de ajo, un chorrete de aceite, un poco de sal y horneamos a 190º durante los 20′ de cocción de la quinoa.

Durante este tiempo en otra cacerola ponemos a hervir el maíz con el zumo de una naranja. Machacamos el comino y la pimienta de Jamaica en un mortero e incorporamos a la cacerola que habrá de hervir hasta que el zumo reduzca más de la mitad.

No nos puede quedar seco porque el siguiente paso es triturarlo y colarlo, nos deshacemos de unas pieles que no son muy molestas pero que no dan esa finura que necesitamos en la crema. Reservamos.

Paralelamente, en una vaporera oriental cocemos el bimi durante 4 minutos, retiramos a un bowl con agua fría para cortar la cocción y que mantenga un fuerte color verde.

Han pasado los 20 minutos, la quinoa ha absorbido todo el caldo, le añadimos unas gotas de aceite de trufa y reservamos. El ajo también está listo, dejamos que enfríe un poco y retiramos los dientes.

En un robot de cocina trituraremos el bimi con 3-4 dientes de ajo y lo ayudamos con un poco de caldo. Colamos hasta obtener nuestra crema. Si os quedase muy líquido podéis diluir una cucharadita de café con Maizena y un poco de caldo, añadir y llevar a hervor para obtener una textura más consistente.

Para el huevo poché podéis seguir cualquiera de las técnicas que ya publiqué. En esta ocasión mezclé agua con vinagre, llevamos a ebullición, hice el remolino, casqué el huevo, bajamos el fuego y en 4 minutos está listo.

Para la foto del bodegón ya había cortado unos taquitos se jamón y sacado unas lascas de un trozo de parmesano. Vosotros lo podéis preparar previamente o en cualquier tiempo muerto de la receta.

Tan sólo nos queda montar nuestro trifásico en una copa, ajustáis las medidas según gustos y forma del recipiente. Yo empece por el maíz en base, la quinoa en el medio y el bimi en la parte superior, colocamos el huevo, decoramos con el jamón, queso y unas hojas de tomillo. La rodaja de naranja seca y amarga nos ayuda al despiste y va en consonancia con la empleada para la crema de maíz.

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5 comentarios en “Trifásico de Bimi, Quinoa y Maíz

    1. Locuras que salen cuando el bimi anuncia sus últimas horas, ya amarilleaba. Pues no creas, a mí me resultó ligero. Si, las videorecetas poco a poco voy sacándolas pero son un coñazo, me llevan mucho trabajo, son mini vídeos del iPhone que luego enlazo seguidos. Suelo cocinar solo y me faltan manos

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